El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Lorenzo Ramos, ha anunciado que dejará el cargo este próximo mes de febrero tras 20 años al frente de esta organización agraria, la cual, según ha dicho, mantiene en su hoja de ruta el relevo generacional y la reducción de cortapisas de la Política Agraria Común (PAC) al sector. Este importante cambio se producirá durante el XI Congreso Federal de UPA el 19 de febrero en Madrid.
Un liderazgo destacado en la agricultura española
Ramos ha sido una figura clave en el ámbito agrario español. Natural de Badajoz (1958), empezó su carrera como agricultor en una explotación de frutas, flores y plantas, donde sigue trabajando junto a uno de sus hijos. «A ello me voy a seguir dedicando y sobre todo a estar más tiempo con la familia», manifestó en una entrevista.
Desde su elección como secretario general de UPA Badajoz en 1989, ha escalado posiciones en la organización. En el año 2001, tras la unificación con la Unión de Campesinos Extremeños (UCE), continuó en el puesto. Su ascenso en el contexto nacional se materializó con su elección a la secretaria general de UPA en 2004, tras la dimisión de su predecesor, Fernando Moraleda. Desde entonces, se ha convertido en un referente del sector, defendiendo los intereses de los agricultores ante diferentes gobiernos y ministros. «Nosotros no hemos tenido que mirarle la cara a ningún gobierno de ningún partido que sea, para hacer movilizaciones, negociar y firmar acuerdos», asevera con orgullo.
El futuro de UPA y la llegada de nuevos líderes
Ramos ha confirmado que su sucesor será Cristóbal Cano, el actual secretario general de UPA en Andalucía, quien es 23 años más joven. «Este congreso está muy bien encauzado», afirmó, explicando que las distintas organizaciones territoriales acudirán unidas y que habrá «un relevo sin ningún tipo de conflicto». Este relevo generacional se considera crucial para revitalizar la organización y dar voz a nuevas perspectivas en el sector agrario.
El secretario general saliente destaca que es fundamental que los jóvenes ocupen posiciones de liderazgo en las organizaciones agrarias si se quiere atraer a una nueva generación de agricultores. “Si apostamos por la llegada de gente joven al campo, también tienen que llegar jóvenes a las direcciones de las organizaciones”.
Retos y logros durante su mandato
A lo largo de su carrera, Ramos ha enfrentado numerosos desafíos. Uno de los más significativos fue la detención y encarcelamiento de dos dirigentes de UPA-UCE Extremadura en 2016 por un supuesto fraude en subvenciones. Esta situación concluyó con un acuerdo por el que se estableció el pago de 500.000 euros a UPA-UCE. “Ese episodio nunca se tenía que haber producido, pues fue una persecución a nuestros compañeros. Fueron los peores días que yo he pasado en mi vida; creo que fue injusto”, ha comentado.
Otro reto constante ha sido adaptarse a los cambios en la PAC, que Ramos considera «algo tremendo». «Cada reforma conlleva cambios que generan muchas complicaciones que hacen que los agricultores nos tengamos que ir del campo al no ser capaces de cumplir y, al mismo tiempo, subsistir», explica. Para él, la reciente normativa ha ido demasiado lejos, especialmente en términos de exigencias medioambientales.
Un legado y una mirada hacia el futuro
El compromiso de UPA con la defensa del campo ha sido reconocido en múltiples ocasiones. En noviembre de 2022, Ramos recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Agrario, que representa la mayor distinción civil en el ámbito agrario español. Esto subraya su dedicación y esfuerzo por mejorar las condiciones de vida y trabajo de los agricultores y ganaderos.
De cara a la nueva PAC de 2027, Ramos sostiene que debe mantener un presupuesto adecuado que apoye la agricultura y la ganadería familiar, fundamentales para la supervivencia de los pueblos y la producción de alimentos «sanos, seguros y saludables». La propuesta es que estas ayudas no se destinen a fondos de inversión, sino que lleguen a quienes realmente producen.
Con su salida, el campo español se enfrenta a momentos de cambio y a la necesidad de reestructuración. La visión de un futuro sostenible y generacional es más relevante que nunca, animando a pensar cómo la agricultura puede adaptarse a las nuevas exigencias sin perder su esencia. La labor de líderes como Lorenzo Ramos dejará huella en este camino hacia el futuro. ¿Qué nuevos retos enfrentarán los futuros dirigentes del sector agrario y cómo moldearán el futuro de la agricultura en España?
