El presidente de la asociación de fabricantes y distribuidores del sector del gran consumo Aecoc, Ignacio González, ha expresado su preocupación por el creciente absentismo laboral, describiéndolo como un «misil» que impacta directamente en la competitividad de las empresas. En una reciente atención a los medios, durante el acto de entrega de los XII Premios Académicos y XIII Premios de Periodismo, González hizo un llamado urgente a la administración, patronales y sindicatos para que se implemente un plan efectivo que aborde esta problemática.
El impacto del absentismo en el sector
Las cifras son alarmantes. González destacó que algunas empresas asociadas a Aecoc enfrentan porcentajes de absentismo del 12 %. Este fenómeno, que él define como “ausentismo”, se refiere específicamente al absentismo injustificado, que afecta gravemente la productividad y el rendimiento del sector. Para González, es esencial reconocer la existencia de este problema antes de buscar soluciones efectivas.
Según González, la situación actual es insostenible, ya que “no hay ningún proyecto serio” en marcha para combatir el absentismo. Recalca que la primera acción a realizar es ser conscientes de la magnitud del problema y comprometerse a abordarlo con seriedad.
Perspectivas económicas del gran consumo
A nivel económico, Aecoc mantiene una perspectiva optimista, esperando que la inflación mantenga su «moderación» en 2025 y que el consumo siga siendo “fuerte”. De acuerdo con las proyecciones, el inicio de este año en términos de consumo ha sido prometedor y existen «todos los ingredientes» para que la demanda continúe en crecimiento.
Sin embargo, González también adoptó una postura más cautelosa al referirse a la situación comercial y geopolítica global, que podría tener un impacto en las expectativas del sector. Esta dualidad en las perspectivas refleja la incertidumbre que ciertos factores externos generan en la economía agrícola y alimentaria.
El contexto internacional y los aranceles
La amenaza arancelaria de Estados Unidos es un aspecto significativo en la ecuación global. González subraya que “poner aranceles no es una buena noticia” para fomentar la competitividad y el libre comercio. A pesar de este desafío, se muestra confiado en que el sector agroalimentario español posee un «músculo exportador bestial«, lo que les permite adaptarse y superar obstáculos previos relacionados con aranceles.
Esta capacidad de resistencia ante adversidades es crucial para el futuro del sector, que deberá articular estrategias efectivas para mitigar el impacto de posibles aranceles en el comercio internacional.
La nueva Comisión Europea y sus implicaciones
En el ámbito europeo, la reciente composición de la nueva Comisión Europea, con un comisario de Agricultura, Christophe Hansen, que se acerca más a las demandas de los agricultores, es un desarrollo positivo. González considera que esta cercanía es esencial para abordar problemas críticos que afectan al campo, como el relevo generacional, el exceso de burocracia y la digitalización.
Aecoc ha destacado que la actual cantidad de legislación comunitaria dificulta notablemente mantener la competitividad del sector. En este contexto, ha sido bien recibida la aprobación del Informe Draghi, que aboga por permitir a las empresas ser competitivas y buscar una normativa más digerible que facilite su adaptación y crecimiento.
Estos temas resaltan la interconexión entre las políticas laborales, comerciales y agrícolas, subrayando la necesidad urgente de un enfoque integral que contemple todos los aspectos involucrados. En este panorama, es vital seguir de cerca cómo estas dinámicas se desarrollan y qué estrategias se implementarán para garantizar la sostenibilidad y competitividad del sector agroalimentario en el futuro. La evolución de estos temas podría redefinir las bases del gran consumo, invitando a reflexiones sobre su impacto tanto en el campo como en la economía en general.
