Decenas de inspectores de pesca marítima, 40 según fuentes de la Policía, se han concentrado este lunes frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en su primera jornada de huelga general indefinida, para reclamar «salarios y seguridad» acordes con sus funciones y riesgos.
### Memoria histórica de las reivindicaciones
Los manifestantes han protestado en representación de los 170 inspectores de pesca llamados a la huelga, convocada por los sindicatos CCOO y ELA en Madrid y en los puertos, que tiene como objetivo reclamar condiciones laborales «dignas y eficaces» para estos funcionarios. La huelga es la tercera en un período de dos años promovida por este colectivo y la primera con carácter indefinido.
Los inspectores han insistido en la necesidad de un salario adecuado y de mejores medidas de seguridad, además de reivindicar su importancia para la vigilancia de la pesca y para que no se agoten las especies de los caladeros. «Hacemos abordajes desde patrulleros hasta los pesqueros que vamos a inspeccionar y esto comporta unos riesgos importantes. Sufrimos golpes, caídas, acoso y situaciones peligrosas de agresión», ha señalado un representante de CCOO.
### El día a día de los inspectores de pesca
Los manifestantes han portado pancartas con lemas como: «Si el ministro no se moja se acabará la gamba roja», «RIP pescado», «si no me quejo, se acaba el abadejo», «la cigala y la langosta desaparecerán de la costa» y otras alusivas a las sanciones de la Unión Europea (UE) si no hay inspección. También han coreado algunos de esos mensajes, haciendo alusión a la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, con el mensaje: «que vaya Isabel a controlar el verdel».
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Inspectores Pesqueros (Apipes), Ludi Rueda, vinculada también a ELA, ha subrayado que el problema viene «desde hace 30 años, nunca se ha reconocido el trabajo de los inspectores pesqueros, se les ha considerado como personal administrativo y nada más». Esta falta de reconocimiento ha llevado a que otros funcionarios que trabajan en horarios distintos a los administrativos sí sean premiados por su sacrificio, mientras que los inspectores no reciban ese mismo trato.
### Expectativas y proyecciones del movimiento
Respecto al seguimiento de la huelga, los portavoces de los inspectores han explicado que se conocerá cuando pase toda la jornada, porque muchos inspectores tienen horarios que comienzan a mediodía o por la tarde. No obstante, se espera un seguimiento positivo y los representantes han adelantado que en zonas como el País Vasco o Málaga será del cien por cien.
Los inspectores de pesca tienen programada una manifestación, este martes, ante el Ministerio de Transformación Digital y Función Pública y el miércoles en Vigo, ante la Agencia Europea para el Control de la Pesca (EFCA, en sus siglas en inglés). En sus reivindicaciones se han dirigido en los últimos días al MAPA y al Ministerio de Política Territorial, teóricamente. «La pelota está en el tejado de la Administración, de ellos depende que paremos la huelga», han indicado.
### Una profesión con importantes desafíos
Los inspectores han expresado su deseo de ser reconocidos por el trabajo arduo que realizan, señalando que «trabajamos 24 horas al día, siete días a la semana en puerto, embarcados; no tenemos un trabajo corriente de oficina». Este requerimiento de reconocimiento y adecuación de salarios es vital para la eficacia en la vigilancia de la pesca, la cual es fundamental para la sostenibilidad de los recursos marinos y la salud de los ecosistemas acuáticos.
Un desafío que podría llevar tiempo en resolverse, siendo el compromiso de la Administración crucial para mejorar las condiciones de los trabajadores, así como para garantizar la conservación de los recursos pesqueros. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas pueden repercutir no solo en la vida laboral de estos inspectores, sino también en la salud del mar y la calidad de vida de nuestra población. Además, el contexto de presión en el que se encuentran hace que su voz suene más fuerte que nunca.
