La Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) ha expresado su preocupación por el reciente proyecto de real decreto antitabaco propuesto por el Ministerio de Sanidad. Esta normativa, que regula el uso y comercialización de productos de vapeo y bolsas de nicotina, ha recibido objeciones formales de seis Estados miembros de la Unión Europea (UE) durante el procedimiento TRIS.
Desafíos a la regulación antitabaco
Entre las naciones que han mostrado su desacuerdo se encuentran Suecia, Italia, Grecia, República Checa, Hungría y Rumanía. Suecia, por ejemplo, ha señalado que el proyecto español «afecta negativamente a la libre circulación dentro de la UE«. Esto se debe a que la propuesta rebaja el límite máximo de nicotina a 0,99 miligramos por unidad, lo que podría bloquear la venta de productos que ya cumplen con la normativa europea.
La UPEV ha informado que empresas y expertos de toda Europa cuestionan este proyecto, que ha sido enviado a la Comisión Europea para su evaluación. Los representantes del sector subrayan que «no existe una información suficiente sobre la evaluación del impacto de la competitividad«, que es una de las preocupaciones destacadas por la propia Comisión en su dictamen reciente.
Recomendaciones de la CNMC
En este contexto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido un informe crítico. Dicha institución recomendó, el pasado 10 de abril, «reforzar la evidencia empírica de ciertas medidas antitabaco«. De acuerdo con este análisis, el proyecto incluye novedades significativas, como la prohibición de incluir aromatizantes ajenos al tabaco en productos como cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina.
Además, la CNMC ha notado la introducción de un etiquetado genérico para los cigarrillos de tabaco, una medida que, curiosamente, fue eliminada del texto que Sanidad envió a Bruselas. Esto ha generado dudas sobre la coherencia de la propuesta y su alineación con las normativas europeas.
La respuesta de la UPEV
Desde la UPEV, han manifestado que es crucial que el Ministerio de Sanidad considere las objeciones planteadas por los Estados miembros y la Comisión. En un comunicado, señalaron que «Sanidad debe leer y considerar seriamente todos los comentarios de Bruselas sobre competencia y el alejamiento del texto respecto a la normativa europea». Tras el análisis en el marco de TRIS, se suspenderá el proceso durante tres meses, una situación que aumenta la presión sobre los responsables para realizar ajustes necesarios.
Si no se rectifica el texto, se anticipa que el Estado podría enfrentar recursos ante el Tribunal de Justicia de la UE, lo que plantea un escenario complicado si se considera la necesidad de mantener la unidad del mercado único europeo.
La postura del sector del vapeo
A pesar de las tensiones, la UPEV ha dejado claro que el sector español de vapeo no promueve productos destinados a atraer a menores. En su lugar, argumentan que sus productos son una alternativa para dejar de fumar, enfatizando su lema: «si no fumas, no vapees«. Consideran un paso positivo la regulación de la venta de estos productos en tiendas especializadas, lo que podría facilitar un mejor control sobre su distribución y limitar el acceso a los menores.
Sobre la reciente prohibición de comercializar cigarrillos electrónicos desechables en el Reino Unido, la UPEV ha expresado su apoyo a esta medida, argumentando que productizar estos dispositivos como «lúdicos» desvirtúa su objetivo original de ayudar a las personas a dejar de fumar.
Un debate en evolución
La discusión sobre el futuro de la regulación del vapeo y la nicotina parece que solo comenzará. Es fundamental que tanto las autoridades como el sector privado trabajen juntos para encontrar un equilibrio que proteja la salud pública y, al mismo tiempo, respete el mercado europeo. La intersección de la regulación, la economía y la salud es un tema que merece seguimiento y reflexión continua. ¿Cómo afectarán estas decisiones a los consumidores y a la competencia en el continente?
