La familia Torres ha finalizado la vendimia de sus viñedos en Cataluña, culminando esta semana con la cosecha de la variedad ancestral pirene en su finca de Sant Miquel de Tremp, ubicada a 950 metros de altitud en el Prepirineo. Esta información ha sido comunicada por la empresa en un reciente comunicado.
La recuperación de la variedad prefiloxérica pirene marca el cierre de una campaña que, comparada con años anteriores, ha finalizado una semana antes, tras un esfuerzo sostenido de ocho semanas tanto en el campo como en la bodega. Este varietal, junto a otros como forcada, moneu y gonfaus, está siendo impulsado por Familia Torres por su potencial enológico y su capacidad de adaptarse a las exigencias del cambio climático.
Variedades ancestrales y adaptación climática
La elección de variedades ancestrales refuerza la estrategia de adaptación de la bodega ante el cambio climático. Josep Sabarich, director técnico de Familia Torres, ha manifestado que el cierre de la campaña con la pirene de Sant Miquel de Tremp reafirma este enfoque al optar por cepas resilientes ubicadas en altitudes que favorecen su cultivo. Según sus palabras, el año 2025 se ha destacado como una campaña muy productiva.
Familia Torres gestiona más de 1.000 hectáreas de viñedos repartidos en diversas regiones como el Penedès, Conca de Barberà, Priorat y Costers del Segre. Además, mantiene una relación estrecha con cerca de 700 proveedores de uva, lo que refleja su compromiso con la sostenibilidad y la calidad en la producción vinícola.
Proceso de vendimia y perspectivas futuras
La vendimia, que es un momento clave en el ciclo vitivinícola, implica un trabajo metódico y laborioso que asegura el correcto rendimiento de la cosecha. En este contexto, la familia Torres ha modelado su trabajo agrícola no solo buscando la calidad de sus vinos, sino también ajustándose a las realidades del entorno agrícola actual.
Con la finalización de esta campaña, la bodega establece un precedente en la adaptación a un clima cambiante a través de la selección de variedades adecuadas. La inversión en investigación y desarrollo se convierte en un aspecto crucial para garantizar la continuidad y la excelencia de sus productos en el futuro.
En conclusión, el cierre de la vendimia de la variedad pirene subraya un compromiso firme con la innovación y la adaptabilidad en la viticultura. La familia Torres, a través de su enfoque hacia las variedades ancestrales y viñedos de altura, se posiciona como un referente en la lucha contra los efectos del cambio climático en el sector.
