La organización agraria COAG ha solicitado la tramitación urgente de materias activas de fitosanitarios al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para abordar el problema del Thrips Parvispinus, conocido como trips de tabaco, y la araña roja. Estas plagas están afectando gravemente los cultivos de pimiento en invernaderos de Almería, aunque ya se han extendido a otras producciones.
Ante lo que califican como un «grave problema de plagas», la patronal agraria ha instado a adoptar soluciones inmediatas. El coordinador provincial de COAG y responsable estatal de frutas y hortalizas, Andrés Góngora, ha señalado que los agricultores llevan más de dos meses bajo la presión de estas plagas. Este clamor se produce en un contexto en el que las indemnizaciones y ayudas planteadas son para un horizonte lejano, como las previstas para 2026.
Demandas de autorizaciones excepcionales
Desde COAG, consideran que la única vía para mitigar el impacto de estas plagas es la concesión de autorizaciones excepcionales para las materias activas propuestas por el grupo técnico de la Mesa de Sanidad Vegetal de la Junta de Andalucía. Sin embargo, la organización ha expresado su descontento por la demora en la tramitación de estas peticiones.
Desde el inicio de la actividad del grupo de expertos, COAG ha insistido en la necesidad de contar con productos no solo para el control de las plagas, sino también para la desinfección de infraestructuras tras el arranque de los cultivos afectados. Góngora ha advertido que «sin estas herramientas, no tenemos capacidad para actuar con eficacia».
Críticas a las medidas adoptadas
La entidad también ha criticado que las soluciones propuestas hasta el momento se hayan centrado en medidas biológicas y preventivas, las cuales resultan insuficientes ante esta situación de emergencia. Mientras se debate sobre protocolos y ayudas futuras, el impacto de las plagas sigue asediando a los agricultores.
La situación exige un enfoque más decidido y efectivo por parte de las autoridades. COAG subraya que la salud de los cultivos de pimiento y otros productos está en juego, y que la falta de una respuesta rápida beneficiará la extensión de estas plagas, cuyo control es cada vez más complicado.
