Asaja Córdoba alerta sobre la crítica situación del olivar por el retraso de las lluvias

Asaja Córdoba ha advertido de la grave crisis que sufre el olivar en la provincia, marcada por un notable retraso en las lluvias, que ya acumula más de medio mes respecto a la campaña anterior. En 2022, las precipitaciones comenzaron alrededor del 10 de octubre, siendo ya entonces consideradas tardías.

La organización agraria ha señalado que esta falta de agua está generando daños severos. En particular, los olivares de secano son los más afectados, con muchas aceitunas que, lamentablemente, no lograrán recuperarse. A su vez, se prevé que los rendimientos no alcancen los niveles de una campaña normal debido a la escasez de lluvias en septiembre y octubre, lo que repercutirá en una disminución significativa de la producción.

Impacto de las altas temperaturas

La situación se agrava por las altas temperaturas que, hasta hace poco, se mantuvieron anormales, incluso durante la noche, impidiendo que los olivos completen su ciclo fisiológico adecuado. Actualmente, la fase de lipogénesis en la que se encuentra el olivo se ve comprometida. La falta de agua obstaculiza la acumulación de grasa en las aceitunas, resultando en muchas de ellas arrugadas y ennegrecidas, lo que evidencia el estrés hídrico generalizado en el campo cordobés.

Asaja ha insistido en que el riego se presenta como una solución vital para salvar parte de la cosecha. Sin embargo, muchos agricultores se enfrentan a los elevados costes energéticos del riego eléctrico. A pesar de que en fincas regadas también se notará una merma en la producción, ya que este método no puede sustituir completamente el agua de lluvia.

Perspectivas de cosecha y plagas

Con los olivares de secano predominando en la provincia, las estimaciones de cosecha realizadas a principios de octubre, que fijaban la producción en 269.100 toneladas, podrían resultar optimistas si persiste la sequía. Este año, la situación se ha visto aún más complicada por problemas de plagas, siendo el ‘Prays oleae’ uno de los principales causantes de la caída prematura de los frutos, coincidiendo con la festividad de San Miguel. La escasez de materias activas eficaces para luchar contra estos daños será cada vez más palpable en las producciones, aumentando la vulnerabilidad del olivar.

La combinación de la falta de agua, las altas temperaturas y las plagas está moldeando una de las campañas más difíciles de los últimos años para el olivar en Córdoba. Ante este panorama, es urgente implementar una gestión eficiente del agua y adoptar medidas que ayuden a los agricultores a afrontar esta complicada situación.

Deja un comentario