El creciente interés por el vino desalcoholizado representa una oportunidad clave para revitalizar un sector que enfrenta la caída del consumo de vino tradicional. La empresa BevZero, con sede en Villatobas (Toledo), se posiciona como líder mundial en la desalcoholización de vinos, confirmando que esta tendencia refleja cambios en los hábitos de los consumidores que buscan estilos de vida más saludables.
En 2015, BevZero desalcoholizaba medio millón de litros; este año, la cifra alcanzará cerca de 8 millones. Según Silvia Cedeño, directora del grupo BevZero Services, la tecnología de desalcoholización que emplean es una de las más avanzadas del sector, utilizando un proceso de destilación al vacío que conserva la calidad del vino mientras elimina el etanol.
Innovación y adaptación del sector
BevZero no solo trabaja con caldos de Castilla-La Mancha, sino que también colabora con bodegas de toda Europa, ofreciendo servicios de embotellado y exportación. Cedeño sostiene que esta práctica complementa al vino tradicional, proporcionando una nueva salida para los productores: «Es otra oportunidad para sacar más litros de vino en otro formato».
La actualidad del mercado vitivinícola, con los retos que suponen las restricciones arancelarias y la disminución del consumo, no desanima a Cedeño. Critica que las limitaciones a la desalcoholización no provienen de las políticas estadounidenses, sino de la legislación que rige el proceso para que sea sostenible tanto energéticamente como económicamente.
Para ajustarse a esta normativa, BevZero está probando métodos que permiten trabajar con un volumen reducido de vino. «Si una bodega tiene cien mil litros a 14 grados, no tiene sentido pasar todo el lote. Puede ser suficiente deslofenar solo 10 o 15 mil litros», aclara Cedeño.
Conectando con nuevos consumidores
Durante la 17.ª edición de la World Bulk Wine Exhibition en Ámsterdam, Davíd Seija, renombrado sumiller y elaborador de vinos, destacó la importancia de adaptar la oferta de vins desalcoholizados a un público que busca opciones sin alcohol. «Es una gran oportunidad para fidelizar a quienes no consumen alcohol y añadir valor a la restauración», afirmó.
Seija consideró que el vino desalcoholizado no solo está dirigido a quienes no pueden beber, sino que también puede integrarse en menús de maridaje de alta cocina, ofreciendo alternativas a aquellos que desean reducir su ingesta de alcohol. «El mercado está en crecimiento. Cada vez hay más demanda», agregó.
En un análisis de su tiempo en el restaurante elBulli, Seija afirmó que en 2011 solo un 4% de los asistentes optaba por productos sin alcohol, cifra que ha aumentado al 15% en el innovador restaurante Enigma, de Albert Adrià. El acceso a estas bebidas también se ha facilitado, encontrándose cada vez más en coctelerías y restaurantes de calidad.
El precio de estos vinos puede oscilar entre 7 y 10 euros por botella, con opciones premium que superan los 30 o 40 euros, reflejando la innovación que implica su producción. Sin embargo, este enfoque es visto como positivo para la industria, que busca responder a las nuevas necesidades del consumidor.
