El Parlamento Europeo ha dado un nuevo impulso al viraje hacia un sistema alimentario más ecológico y sostenible al pedir que se acelere la aprobación y autorización de los agentes de control biológico, organismos vivos utilizados en las explotaciones agrícolas para reducir o eliminar plagas. Se trata de una herramienta clave en el manejo integrado de plagas, con potencial para recortar el uso de químicos en la parcela y mejorar la sostenibilidad de la cadena de suministro.
El 25 de noviembre, el Pleno respaldó un informe para agilizar el registro y la adopción de estos agentes con 590 votos a favor, 28 en contra y 32 abstenciones. El texto subraya que los biocontrol pueden disminuir la dependencia de los productos fitosanitarios convencionales —como los pesticidas— y facilitar alternativas con menor impacto ambiental.
Definición legal y vía rápida
La Eurocámara reclama una revisión del reglamento que rige la comercialización de productos fitosanitarios para despejar ambigüedades y cerrar los cuellos de botella administrativos. Los eurodiputados piden una definición legal clara de «agentes de control biológico», hoy dispersa en distintos textos y prácticas nacionales, y que se creen procedimientos de aprobación y autorización más rápidos y proporcionados al riesgo.
El objetivo es acelerar la entrada al mercado de soluciones biológicas eficaces sin rebajar la exigencia científica, de forma que los agricultores dispongan de alternativas viables dentro del marco del manejo integrado de plagas (MIP). La revisión normativa deberá concretar criterios de evaluación adaptados al perfil de estos organismos y eliminar duplicidades en los trámites.
Reconocimiento mutuo entre países
El Parlamento insta a los Estados miembros a ampliar y facilitar el uso del reconocimiento mutuo para estos productos, de modo que una autorización concedida en un país pueda ser aceptada en otro con menos demoras. Esta vía permitiría ganar tiempo, reducir costes regulatorios y evitar la fragmentación del mercado que hoy dificulta la disponibilidad de biocontrol en distintas regiones.
Según el informe, la armonización de criterios favorecería la seguridad jurídica de fabricantes y explotaciones, dinamizaría la inversión en alternativas sostenibles y aceleraría su adopción en las fincas. La Eurocámara subraya que el reconocimiento mutuo debe apoyarse en guías técnicas claras y calendarios predecibles.
Más medios para evaluar y autorizar
Los eurodiputados ponen el foco en la capacidad de evaluación de las autoridades nacionales y europeas. Tanto los Estados miembros como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) están llamados a reforzar equipos y recursos para que los expedientes se tramiten con mayor agilidad y rigor.
El informe propone habilitar carriles prioritarios para los agentes de biocontrol, con financiación adicional y plazos definidos, a fin de evitar que queden relegados frente a los expedientes de fitosanitarios convencionales. Estos «fast tracks» pretenden acelerar la toma de decisiones manteniendo los estándares de seguridad y eficacia, con metodologías de evaluación adaptadas a la naturaleza biológica de estos productos.
Con este paquete de recomendaciones, la Eurocámara busca modernizar el marco regulatorio para que el biocontrol gane tracción en el campo europeo. La combinación de definiciones precisas, procedimientos ágiles, reconocimiento mutuo y más capacidad técnica aspira a traducirse en más opciones para el agricultor, menor dependencia de pesticidas y un avance tangible hacia una producción con menor impacto ambiental y mayor trazabilidad.
