Gran tractorada en Zaragoza rechaza el recorte del 20% de la PAC y el acuerdo UE-Mercosur

Varios centenares de agricultores y ganaderos han salido este miércoles con sus tractores al centro de Zaragoza para expresar su rechazo al recorte de la PAC y al acuerdo UE-Mercosur, por su impacto en precios, competencia y seguridad alimentaria. La protesta coincide con el bloqueo temporal del pacto comercial: el Parlamento Europeo ha decidido que no entre en vigor hasta que el Tribunal de Justicia de la UE determine si respeta los tratados.

La marcha, convocada bajo el lema «Defendemos el campo y vuestra alimentación», ha reunido a más de 400 tractores y cerca de 2.000 agricultores y ganaderos, según las organizaciones ARAGA, ASAJA, UAGA-COAG y UPA Aragón. El sector señala a cuatro producciones como las más expuestas en la comunidad: vacuno, arroz, pollo y apicultura, los más afectados en Aragón.

Los convocantes reclaman frenar el recorte de más del 20% en la Política Agraria Común (PAC), revisar el acuerdo con Mercosur y blindar la competencia leal: exigen cláusulas de salvaguarda, reciprocidad y más controles a las importaciones de terceros países. También piden simplificar la burocracia que, aseguran, retrasa expedientes y asfixia a las explotaciones.

El recorrido y la protesta

El convoy de tractores ha arrancado en la avenida Pirineos-Macanaz y ha recorrido el paseo Echegaray y Caballero y el Tercer Cinturón hasta la plaza de España, con paradas ante la sede del Departamento de Agricultura (plaza San Pedro Nolasco) y la Delegación del Gobierno (plaza del Pilar), donde se ha leído el manifiesto. Después ha continuado por el paseo de la Independencia hacia el paseo María Agustín, pasando junto al Edificio Pignatelli y las Cortes de Aragón.

Las bocinas, grandes cencerros y bengalas de humo han marcado una movilización que, en palabras del secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, busca que Bruselas «escuche» al campo. A su juicio, las últimas protestas han empezado a tener efectos en la agenda europea.

Lo que pide el campo

El sector fija tres líneas rojas: no aceptar el tijeretazo a la PAC, evaluar el impacto de los acuerdos comerciales antes de firmarlos y activar salvaguardas automáticas cuando haya distorsión de precios o entrada de alimentos con normas distintas a las europeas en fitosanitarios u hormonas. «Si no se compensan las pérdidas por precios bajos y costes altos, los consumidores acabarán pagando el doble», advierte Roche.

Los convocantes valoran como un primer paso que la Comisión Europea haya obligado a los Estados miembros a reasignar 5.000 millones de euros de la caja única a agricultura y ganadería, y que haya señalado otros 4.000 millones adicionales para el conjunto de la UE. Reclaman, no obstante, que las políticas agrarias vuelvan al centro de las decisiones comunitarias.

Impacto en las explotaciones aragonesas

En cereal, ASAJA Aragón alerta de que, pese a una campaña récord, numerosas explotaciones cerrarán con pérdidas por la combinación de precios bajos en origen y costes de producción al alza. En ganadería extensiva, especialmente en la provincia de Huesca, el modelo familiar «no puede competir» con macroexplotaciones de Mercosur, apunta su secretario general, Ramón Solanilla.

El desajuste no es solo económico. «Allí no hay los mismos controles de trazabilidad, seguridad alimentaria ni derechos laborales», sostiene Solanilla, que pide actualizar salvaguardas e incrementar los controles en frontera para equilibrar la cadena de suministro.

Más controles y etiquetado

Las organizaciones recuerdan que actualmente se verifica en frontera apenas el 0,0082% de las importaciones procedentes de terceros países. Aunque ese porcentaje vaya a aumentar un 50%, reclaman elevarlo hasta el 20% y acompañarlo de un etiquetado claro sobre origen y método de producción, con un sello que identifique los productos que superen controles de calidad.

El presidente de ARAGA, Federico Lorente, alerta de alerta por riesgos para la salud pública si entran alimentos tratados con químicos y fitosanitarios ya retirados en Europa. Pide consumir producto local por su trazabilidad, seguridad y sostenibilidad, y denuncia que agricultura y ganadería se han convertido en «moneda de cambio» en la negociación con terceros países.

Burocracia y relevo generacional

La reducción de cargas administrativas es otra reclamación central. «Queremos trabajar y que no nos retrasen los expedientes», resume Roche. UAGA-COAG pone el foco en la pérdida de base productiva: en los dos últimos años, en Aragón desaparece casi un agricultor al día y hoy quedan en torno a 17.000, señala su secretario general, José María Alcubierre.

Para revertir la tendencia, el sector pide políticas que faciliten la incorporación de jóvenes, estabilidad de rentas y una PAC que sostenga a explotaciones competitivas y sociales. Avisa de que, con el acuerdo UE-Mercosur tal y como está concebido, la alimentación en Europa puede empeorar en calidad y en control.

Mensaje en plena campaña

En pleno ciclo electoral aragonés del 8F, las organizaciones agrarias instan a los candidatos a «tomar nota» de la protesta y a comprometer soluciones duraderas, «no solo para cuatro años». Reivindican una agricultura de futuro, con reglas de juego equiparables para todos los proveedores de la UE y con respaldo real en el presupuesto comunitario.

La protesta de Zaragoza se suma a la oleada de movilizaciones agrarias en Europa. El campo aragonés avisa de que mantendrá la presión «los meses que restan hasta cerrar las negociaciones» para que la PAC, los controles a las importaciones y la simplificación administrativa se traduzcan en medidas concretas.

Deja un comentario