En plena desaceleración de las exportaciones de vino español y con una caída general del consumo, surge una luz en el camino con la celebración de la Barcelona Wine Week (BWW). En su cuarta edición, la feria exhibirá su creciente capacidad para impulsar negocios en torno al vino español.
En este evento, las empresas invitadas tendrán una oportunidad dorada para negociar y generar acuerdos, sin importar la envergadura de cada una. Así lo recalca su directora, Celine Pérez, afirmando que el principal objetivo de la BWW es brindar grandes posibilidades de negocio para todas las bodegas, con el vino como protagonista.
Las ediciones anteriores del evento han mostrado excelentes resultados en este sentido. Según Pérez, alrededor del 80% de las bodegas expuestas consiguen cerrar un acuerdo comercial durante o después de la feria, reafirmando el potencial comercial que el BWW ofrece.
Este año, la feria será la más multitudinaria hasta la fecha, presentando alrededor de 952 bodegas y un 15% más de participantes que la edición anterior. Sin duda, una ocasión perfecta para presentar la inmensa diversidad y singularidad del vino español.
Es de resaltar que, más allá de generar negocios, la BWW también anunciará las nuevas tendencias del sector del vino, como los actuales modos de producción utilizando contenedores no tradicionales, como ánforas, tinajas, huevos de cerámica, barricas y fudres de varias maderas y hasta lagares de piedra. Asimismo, se abordará la apremiante necesidad de digitalización y sostenibilidad en la industria del vino.
Cabe apuntar que Pérez insiste en la importancia de popularizar y democratizar el consumo del vino entre la población más joven, quienes tienden a verlo como una categoría compleja e intimidante. Según ella, es fundamental educar a los jóvenes sobre el consumo responsable y el conocimiento del vino, el cual, además, forma parte intrínseca de la cultura española.
Por si fuera poco, el Barcelona Wine Week contará con más de 20.000 visitantes profesionales, entre ellos abundantes compradores e importadores internacionales procedentes de países clave para la exportación del vino español como Estados Unidos, Alemania, Canadá, Países Bajos, Reino Unido y China.
En resumen, la cuarta edición del Barcelona Wine Week se presenta como un foco de oportunidades comerciales y de innovación para la industria vitivinícola española, demostrando una vez más su resiliencia ante un escenario de adversidad.
