Los pizzeros italianos afincados en España han resaltado que la buena relación calidad/precio de la pizza, así como la superación de su imagen de «comida rápida», son factores claves que explican el creciente éxito de este alimento en el país.
Factores del éxito en España
Este es uno de los mensajes que se han compartido estos días en Barcelona, donde los maestros pizzeros se han congregado en el Gastronomic Forum. Entre ellos, los hermanos italianos Gioel y Mattias Demaio, quienes dirigen un restaurante en Bilbao, han presentado dos estilos de pizza «completamente diferentes», la napolitana y la romana, elaboradas con ingredientes italianos de calidad, incluyendo productos con Denominación de Origen Protegida.
En su ponencia, estos hermanos han profundizado en las diversas claves que explican la creciente demanda por la pizza en España. En particular, consideran esencial la relación calidad/precio, ya que «todos» pueden permitirse disfrutar de una pizza. Además, destacan que es un alimento «inclusivo», adaptándose a todos los gustos, tiene un enfoque internacional, y cuenta con una «narración» que aporta una historia auténtica detrás de cada variedad.
Transformación de la imagen de la pizza
Un punto importante que los Demaio han subrayado es la transformación radical en la percepción de la pizza. Este alimento ha pasado de ser considerado «comida basura» a posicionarse como una propuesta gastronómica de alto nivel, atractiva para clientes de diferentes perfiles, incluyendo aquellos de poder adquisitivo medio/alto y paladares más sofisticados.
En este contexto, los hermanos han señalado que esta popularidad está favorecida por tendencias actuales en España, como el hecho de que cada vez más personas cocinan menos en casa. Esta situación aporta valor a la pizza, que se ha convertido en una opción accesible y deliciosa para muchos.
Una historia de tradición en Madrid
La evolución y adaptación de la pizza en España también se puede ver a través de la experiencia de los hermanos italianos Vittorio y Ricardo Figurato, quienes establecieron su primer local en Madrid hace siete años. Desde entonces, han trabajado para recuperar la esencia de las pizzas que sus abuelas solían preparar, utilizando ingredientes traídos del sur de Italia.
Su objetivo es lograr una cocina «de recuerdo y genuina», lo que resuena tanto con los italianos que viven en Madrid como con los españoles que han viajado a Italia. En su intervención durante el foro, los Figurato han destacado su compromiso con la «pizza de barrio», buscando que cada cliente se sienta como en casa, independientemente de su origen.
Reconocimiento en el ámbito gastronómico
Dentro del marco del Gastronomic Forum, se ha llevado a cabo el octavo concurso de «Pizza por Pasión», donde el maestro Matteo Grippo se ha alzado con el premio a la mejor pizza clásica, mientras que Tommaso Cristiano ha sido reconocido por la mejor presentación. Este tipo de eventos no solo celebran la cultura de la pizza, sino que también contribuyen a su posicionamiento como una forma de arte culinario en constante evolución.
Es importante mencionar que, aunque el programa del foro inició el lunes, ha enfrentado desafíos como el impacto de las condiciones meteorológicas en Barcelona, lo que impidió la llegada de algunos destacados pizzeros. Esto evidencia que, a pesar de los imprevistos, la pizza sigue ocupando un lugar privilegiado en la escena gastronómica de España.
A medida que la pizza sigue consolidándose como un elemento central en la gastronomía española, vale la pena reflexionar sobre cómo este alimento ha evolucionado y se ha adaptado a los gustos de una cultura diversa. La combinación de tradición y modernidad que representa la pizza en España es un tema que invita a seguir explorando las historias detrás de los ingredientes, las técnicas y las pasiones que dan vida a este icónico plato.
