Desde hoy, nuevos destinos se suman a la red de Los Pueblos Más Bonitos de España, lo que les permitirá atraer un mayor número de visitantes ávidos de autenticidad y encanto rural. Entre ellos se encuentran Llerena y Jerez de los Caballeros (Badajoz), La Fresneda y Linares de Mora (Teruel), Berlanga de Duero (Soria), Poza de la Sal (Burgos) y Letur (Albacete). Estos municipios buscan posicionarse como referentes del turismo rural, con un enfoque especial en la preservación de sus tradiciones y su rica herencia cultural.
El impacto del turismo en los municipios
El turismo internacional de estas localidades se enfoca en ofrecer experiencias auténticas. Tal como ha expuesto Francisco Mestre, presidente de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, este tipo de turismo atrae a personas que buscan «la España desconocida, la de interior». Quieren ver cómo se elaboran productos locales, como el queso, y disfrutar de un entorno rural bien conservado que refleje la esencia del país.
Además, gracias a su vinculación en esta red, los pueblos tienen acceso a herramientas de promoción efectivas. Por ejemplo, utilizan la prestigiosa guía Michelin, que incluye un mapa donde se señalan todos los municipios asociados, y se vende ampliamente en Europa en diferentes idiomas. Este tipo de estrategia ayuda a visibilizar estos encantadores destinos.
Nuevos miembros con historia e identidad
Entre las novedades de la red, destaca el municipio de Baños de la Encina (Jaén), que se unió en 2021. Su alcalde, Antonio las Heras, menciona que desde su adhesión ha habido un cambio «muy marcado y significativo». Con alrededor de 2.375 habitantes, ahora los locales se sienten orgullosos de que su pueblo sea reconocido. Antes de ser parte de la asociación, su emblemático castillo recibía cerca de 15.000 visitantes al año; actualmente, esa cifra ha aumentado a unos 35.000.
Otro ejemplo destacado es Tejeda, en Gran Canaria, donde su alcalde, Francisco Juan Perera, declara que unirse a la asociación ha significado «un antes y un después». En este pueblo de 1.800 habitantes, que se enfrenta a una orografía complicada y a problemas de despoblación, la llegada de turistas ha llevado a una inyección económica significativa. La población se ha estabilizado y se han abierto nuevos alojamientos y restaurantes adaptados a las necesidades de los visitantes.
La evolución de la asociación
La Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España comenzó su andadura en 2010, inspirada en el modelo de «Les Plus Beaux Villages de France». Desde entonces, ha crecido a 122 municipios, incluyendo 15 que cumplen con las características de ofrecer un turismo de calidad, a menudo vinculado a tradiciones culinarias y una vida tranquila en la naturaleza.
Como parte de su promoción, estos pueblos se benefician de un boletín de noticias y la difusión a través de redes sociales, lo cual les permite llegar a un público más amplio. La asociación, que también incluye municipios en Italia, Bélgica y Japón, ofrece un ejemplo de cómo los pueblos pueden revitalizarse al asociarse en una red que prioriza la calidad, patrimonio y autenticidad de su oferta turística.
Un enfoque internacional para atraer turistas
Los municipios de esta red están fijando su mirada en el público objetivo de turistas rurales, especialmente aquellos provenientes de Estados Unidos y Asia Oriental. Como ha mencionado Francisco Mestre, la internacionalización que ofrece la asociación es clave para captar a turistas con un alto nivel adquisitivo que buscan «alojamientos de cinco estrellas en zonas rurales».
A través de esta estrategia, no solo están promoviendo sus paisajes y tradición, sino que están posicionando a España como un destino completo, donde la gastronomía y las prácticas locales juegan un papel fundamental. El turismo en estos pueblos no es solo una oportunidad económica, sino una vía para preservar su identidad cultural y naturales.
El crecimiento de esta red y su impacto en los municipios resalta la importancia de valorar el turismo rural como una opción viable y atractiva. A medida que más localidades se unen a este movimiento, se abren diversas oportunidades para explorar, disfrutar y conectar con una España auténtica, llena de historias por contar y tradiciones por compartir. ¿Hasta dónde puede llegar este impulso? Sin duda, las posibilidades son vastas y llenas de potencial.
