El gasto medio registrado en el turismo rural durante 2024 ha alcanzado 91 euros por persona y día, lo que representa un incremento del 7,6 % en comparación con el año anterior, cuando se establecía en 84 euros. Esta cifra refleja un interés renovado por las escapadas rurales, cuya distribución en gastos incluye 32 euros dedicados al alojamiento y 59 euros al disfrute de la experiencia en el destino.
Entre las categorías de gasto, resalta que un 58 % corresponde a la restauración, lo que indica la importancia de la gastronomía local para los turistas. Además, un 23 % se destina a la compra de productos autóctonos, mientras que el 18 % restante se invierte en actividades de ocio. Esto evidencia no solo la intención de disfrutar de la naturaleza, sino también de experimentar la cultura local.
Un sector clave en los destinos de interior
El turismo rural se ha consolidado como un pilar fundamental para la economía de los destinos de interior. Un notable 94 % de los propietarios de alojamientos rurales considera que este es un momento ideal para identificar nuevas oportunidades dentro del sector. Este optimismo se traduce en un 87 % que opina que sus propiedades tienen potencial para atraer a un mayor número de visitantes.
Los datos presentados revelan que durante los fines de semana de 2024, se ocupó en promedio el 37 % de los alojamientos rurales, lo que deja un amplio margen de crecimiento. Esta situación indica que el mercado no se encuentra saturado, lo que abre puertas a un aumento de la afluencia de viajeros.
Mayor diversificación y desestacionalización
Uno de los motivos que impulsan el crecimiento del turismo rural es el deseo de los viajeros por descubrir nuevas áreas de España. En este sentido, el informe destaca que dos de cada tres escapadas en 2024 fueron hacia destinos previamente inexplorados. Sin embargo, persiste una notable desigualdad geográfica en la ocupación, donde provincias como Barcelona alcanzan una media del 58 %, en contraposición a otras como La Rioja, que apenas logran un 24 %.
La desestacionalización también juega un papel crucial, ya que un 78 % de los propietarios creen que esta estrategia es esencial para incrementar el número de visitantes a lo largo del año. Evolucionar del concepto de "turismo rural" a "experiencia rural" puede resultar en un enfoque más enriquecedor, que incluya diversidad en cultura, gastronomía y actividades recreativas.
Informe sobre tendencias del turismo rural
El informe anual, presentado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2025 en Madrid, revela que en 2024 se da un giro en la tendencia, con el sector consolidando su penetración en el mercado en un 45 %. Aunque la mayoría de los participantes son repetidores, aquellos que realizan tres o más escapadas al año se reducen hasta el 54 %, cifra que evoca los niveles observados durante la pandemia.
El futuro del turismo rural parece prometedor, con diversas acciones inteligentes identificadas para fomentar su crecimiento. Un 67 % de los propietarios aboga por el desarrollo de campañas de promoción turística, mientras que el 61 % sugiere la necesidad de comunicar los atractivos específicos de su área.
En un contexto donde el 90 % de los turistas están dispuestos a invertir en actividades, la oferta cultural sigue siendo un aspecto diferenciador que impacta en la economía local. La participación en festivales, mercados y eventos culturales se ha convertido en una parte integral de la experiencia del viajero, reafirmando la necesidad de una estrategia de crecimiento sostenido.
Por lo tanto, aunque el turismo rural ha crecido y presenta un panorama alentador, aún queda un camino por recorrer en cuanto a su diversificación y sostenibilidad, aspectos esenciales para asegurar que esta industria siga siendo un motor económico y un atractivo para futuras generaciones. La exploración de estos destinos no solo beneficia a los visitantes, sino que también revitaliza comunidades y fomenta un sentido de conexión con el patrimonio local.
