El nuevo consejo agrario se presenta como un órgano clave para abordar los desafíos que enfrenta el sector agrícola y ganadero en España. En la reciente rueda de prensa posterior a la primera reunión de este consejo renovado, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, aseguró que este espacio es "fundamental" para el "diálogo y la búsqueda de soluciones".
Asuntos fundamentales sobre la mesa
Durante este primer encuentro, el ministerio expuso tres áreas críticas para el futuro inmediato de la agricultura y la ganadería. La Política Agrícola Común (PAC) es uno de los temas más relevantes, donde Planas destacó la necesidad de que España mantenga una "posición clara" y subrayó que "el consenso es fundamental" para abordar los múltiples desafíos del sector.
Además, se presentó el paquete de simplificación de la PAC de la Comisión Europea, diseñado para responder a las necesidades de los agricultores y facilitar sus gestiones, recogiendo gran parte de las solicitudes realizadas por España. Este avance podría ser esencial para mejorar la operativa del sector agrícola y enfrentar los desafíos actuales. Sin embargo, el ministro de Agricultura también señaló la importancia de contar con fondos suficientes, dado que "los retos para la seguridad alimentaria y la producción de alimentos son muy importantes".
Preocupaciones desde el sector agrario
Las organizaciones profesionales agrarias han expresado su preocupación por la previsión presupuestaria de la próxima PAC. Donaciano Dujo, presidente de Asaja en Castilla y León, advirtió que es crucial mantener el presupuesto actual con un incremento que refleje el IPC de los últimos años. En su intervención, insistió en que "el reparto de las ayudas debe hacerse de forma profesional", enfatizando la necesidad de preservar los dos pilares de la PAC.
Por otro lado, Miguel Padilla, secretario general de COAG, indicó que se enfrenta a un posible recorte del 20% en el presupuesto de la nueva PAC, advirtiendo: "Las noticias que nos llegan cada vez son peores". Si se concretara este recorte, los agricultores podrían verse nuevamente en la situación de "moneda de cambio", lo que podría perjudicar gravemente la estabilidad del sector.
Críticas a las decisiones sobre la PAC
Cristóbal Cano, secretario general de UPA, también se pronunció sobre la necesidad de no permitir una reducción en el presupuesto de la PAC, subrayando que el compromiso de la Comisión Europea con el campo debería ser reflejado en una asignación más robusta. Además, solicitó un fondo específico para abordar los efectos de la crisis climática que enfrenta el sector, lo cual es esencial en un contexto donde los cambios climáticos pueden poner en riesgo la producción.
La necesidad de flexibilizar la PAC fue otro punto enfatizado por Cano, quien resaltó la importancia de no retroceder en el modelo de producción nacional, que debe ser "sostenible y seguro", especialmente ante la apertura de nuevos mercados a raíz de la guerra comercial.
El futuro del consejo agrario
Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, insistió en que la renovación del consejo agrario es vital, aunque también reclama que se realicen elecciones en el campo a través de las comunidades autónomas. A lo largo de su intervención, hizo un llamado a que el Ministerio de Agricultura actúe como un "enlace" entre las organizaciones agrarias y otros departamentos, abordando temas cruciales como la reducción de jornada laboral que impacta al sector.
En este contexto, los productores y sus representantes se muestran unidos en la búsqueda de un futuro donde la agricultura y la ganadería no solo se mantengan a flote, sino que también se fortalezcan en medio de adversidades. La colaboración, el diálogo y la proactividad parecen ser las claves para asegurar el bienestar del sector agrario en los años venideros.
Con la creciente preocupación por los futuros retos económicos y climáticos, queda claro que el consejo agrario, constituido con una mirada al futuro, deberá abordar con eficacia las inquietudes de los agricultores y asegurar recursos adecuados para el desarrollo sostenido del sector. La pregunta que nos queda es: ¿qué medidas deben implementarse para garantizar la viabilidad del campo en los próximos años?
