El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, llamó a la unidad de acción de las comunidades autónomas para defender la financiación del sector primario a través de la Política Agraria Común (PAC). Lo hizo en Toledo, durante la recepción oficial a los miembros del Comité de las Regiones, antes de la 235ª Mesa de este órgano en Elsinor (Dinamarca).
El objetivo, según subrayó, es acudir a esa cita con una posición conjunta: «ni un euro menos en la PAC». La reivindicación se centra en blindar los apoyos comunitarios que sostienen la actividad del campo y el equilibrio territorial en España.
La petición llega en un momento en el que vuelve a asomar el debate sobre cómo se configuran y canalizan los fondos europeos. García-Page defendió preservar la cohesión europea y se mostró contrario a fórmulas que concentren recursos en un “cheque” estatal sin criterios de equilibrio territorial, que considera un retroceso en la construcción de Europa.
Defensa de la PAC y cohesión
García-Page instó a que las autonomías comparezcan con una postura coordinada ante los foros comunitarios. A su juicio, ofrecer “una imagen unida” es clave para asegurar que el campo español no pierda apoyos financieros en el próximo reparto y para mantener el espíritu de la PAC como política estructural en la Unión.
El presidente castellano-manchego advirtió de que desligar la PAC de los principios de cohesión supondría “un paso atrás”. Por eso, reclamó que el diseño y la ejecución de los fondos continúen orientados a reducir brechas y a sostener el tejido productivo del medio rural, con especial atención a las explotaciones agrícolas y ganaderas y a la cadena de suministro.
Contactos con otras regiones
En paralelo a la defensa de la PAC, el dirigente autonómico puso el foco en “establecer contactos con unas y otras regiones”. Avanzó que Castilla-La Mancha está “avanzando en un posible acuerdo de colaboración con Emilia-Romagna” (Italia), una región con la que dijo compartir similitudes económicas y productivas.
También expresó su interés en “estrechar relaciones” con territorios europeos con peso vitivinícola, como Occitania (Francia), con la idea de articular un frente común con regiones vitivinícolas y promover resoluciones conjuntas. El sector del vino, estratégico para la región, es uno de los ámbitos donde ve más recorrido para la cooperación interregional.
Relaciones al margen de siglas
García-Page reivindicó una cooperación práctica con gobiernos regionales europeos “sin mirar en qué partido lo gobiernan”. En su opinión, mantener ese enfoque, “visto cómo está la política hoy en España”, permite avanzar en acuerdos útiles para el sector primario y para la cohesión territorial, y refuerza una cooperación al margen de siglas que considera saludable.
La agenda de contactos presentada por el presidente autonómico se enmarca en la antesala de la reunión del Comité de las Regiones en Dinamarca, donde las comunidades intentarán proyectar una posición compartida sobre la PAC. El mensaje de Castilla-La Mancha llegará con dos ideas-fuerza: preservar los recursos y mantener el espíritu de cohesión que ha vertebrado la política agraria comunitaria.
