La plaga de mildiu está causando estragos en los viñedos de la Campiña Sur Cordobesa, lo que ha llevado a responsables de la Mancomunidad de Municipios a reunirse con la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía. Durante el encuentro, se discutió la grave situación que atraviesa el sector vitivinícola, vital para la economía de la región y reconocido por su denominación de origen Montilla-Moriles.
En la reunión, celebrada en Córdoba, participaron el presidente de la Mancomunidad, Miguel Ruz, junto a los alcaldes de diversas localidades afectadas, como Aguilar de la Frontera, Montemayor y Moriles. También asistieron representantes del sector vinícola, quienes expresaron su preocupación por la devastadora pérdida de cosechas y advirtieron que muchos productores podrían verse obligados a cambiar de cultivo si no se implementan medidas de ayuda inmediatas.
Preocupación del sector vitivinícola
Los portavoces del sector, incluidos gerentes de cooperativas y bodegas, manifestaron su inquietud por el futuro del viñedo. La crisis provocada por el mildiu no solo afecta a la producción agrícola, sino que podría impactar significativamente el patrimonio cultural de la comarca. En este contexto, Ruz subrayó que las acciones urgentes son esenciales para evitar que se pierda la identidad vinculada a esta actividad.
- Ayudas directas por superficie cultivada.
- Refuerzo de la labor técnico de la Consejería.
- Formación para los agricultores.
- Investigaciones sobre el impacto del cambio climático.
- Revisión de seguros agrarios y reducción fiscal.
El presidente de la Mancomunidad propuso varias medidas, incluida la movilización de reservas de crisis, un fondo especial que permitiría mitigar los efectos de la plaga. “Estamos ante una situación crítica que requiere respuestas rápidas y efectivas”, afirmó. Por su parte, la Consejería de Agricultura mostró disposición para estudiar la posibilidad de establecer ayudas directas a los afectados.
Compromiso de la Consejería de Agricultura
Durante la reunión se sugirió la creación de un plan estratégico para la denominación de origen Montilla-Moriles, similar al desarrollado en Jerez de la Frontera. Este plan podría incluir la salvaguarda de los derechos de plantación en caso de arranque de viñas, asegurando así la sostenibilidad del cultivo en la región.
Según Ruz, el compromiso de la Consejería es trabajar para implementar medidas concretas y eficaces lo más pronto posible. “No es solo sobre agricultura; está en juego la supervivencia de un sector que define nuestra identidad cultural y económica. Sin acciones rápidas, muchas familias podrían perder su medio de vida”, concluyó.
Agradeciendo la mediación del delegado territorial de Agricultura, Ruz destacó la importancia de un enfoque colaborativo para abordar esta crisis. “Este viernes, también llevaremos estas inquietudes al Ministerio de Agricultura”, añadió, reafirmando la urgencia de la situación y el impacto que tiene sobre el futuro de la denominación de origen y la viabilidad de numerosas explotaciones.
