El cuidado de los hijos y de los mayores en las zonas rurales todavía se encuentra mayormente en manos de las mujeres en América Latina, dedicando estas prácticamente tres veces más tiempo a estas actividades que los hombres. Esta información se desvela en el estudio «La economía de los cuidados en los territorios rurales de América Latina», presentado en San José de Costa Rica durante el V Foro Permanente de Ministras, Viceministras y Altas Funcionarias de las Américas (Fopema).
El estudio ha sido presentado durante la reunión en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), cuyos responsables sostienen que «abordar la crisis de los cuidados con enfoque territorial resulta clave y estratégica en términos de sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios». En términos numéricos, las mujeres dedican entre 22 y 49 horas semanales a actividades de cuidado mientras que los hombres invierten de 6,7 a 19,8, una realidad que se acentúa entre 7 y diez horas adicionales para las mujeres rurales.
Esto implica que mientras estas mujeres producen la mitad de los alimentos, también llevan a cabo actividades no remuneradas. El director general de IICA, Manuel Otero, ha destacado que la redistribución de los cuidados adquiere una importancia significativa, puesto que históricamente estos han sido relegados al ámbito privado y asociados al rol femenino.
Según registros oficiales, alrededor de 58 millones de mujeres viven en áreas rurales en Latinoamérica y sólo el 12% son propietarias de terrenos; la mayoría manifiesta «no trabajar», ya que no cuentan con un trabajo remunerado, según el estudio.
Cabe mencionar que la agenda vinculada a estas problemáticas recoge pequeños avances pero significativos. Inclusive, se están desarrollando sistemas para que las madres puedan llevar a sus hijos a colegios infantiles unas horas para poder trabajar en el campo, lo cual ya supone un comienzo de cambio en estas circunstancias. No obstante, queda un gran trabajo por hacer para reconocer y valorar la labor de estas mujeres en los entornos rurales de Latinoamérica.
