El veganismo en España: estabilidad y retos que desafían el compromiso

Este jueves, el movimiento vegano en España conmemora el Día Mundial del Veganismo, pero las cifras revelan una realidad interesante. A largo plazo, se observa un crecimiento estable en la adopción de este estilo de vida, aunque se ha perdido la inercia de crecimiento que caracterizaba años anteriores. Este retroceso podría atribuirse a que llevar un régimen vegano **requiere un alto compromiso** and no siempre es fácil para todos.

Los desafíos del veganismo

David Lacasa, socio de la consultora Lantern, quien lleva publicando cada dos años el estudio «The Green Revolution» desde 2017, explica que ser vegano es un proceso complejo. Esta práctica no solo se limita a la alimentación; también afecta a elecciones relacionadas con la ropa, la cosmética y diversas decisiones cotidianas. «Hay que tener mucho compromiso para hacerlo bien,» aclara Lacasa.

La realidad es que, a medida que pasan los años, el veganismo ha ido **creciendo, aunque lentamente**. Según el último informe «The Green Revolution», el 0,7 % de los adultos españoles se considera vegano, lo que equivale a **276.000 personas**. Sin embargo, se observa una ligera disminución respecto al 0,8 % de 2021.

Un panorama cambiante

En términos de evolución temporal, es importante notar que, comparado con 2017, donde solo un 0,2 % de los encuestados se identificaron como veganos, el porcentaje actual representa un avance significativo. «Si lo miramos en perspectiva, sigue creciendo, lo que pasa es que poquito a poco, no es como el gran empuje,» indica Lacasa.

Un factor que impulsó brevemente el interés en el veganismo fue la pandemia, que fomentó una mayor conciencia sobre la salud, el medio ambiente y el bienestar animal. Sin embargo, con el regreso a la normalidad, muchos han experimentado un **efecto rebote**, buscando más placer y disfrute en su dieta, lo que ha impactado en las tendencias veganas.

Caída de ventas de alimentos de base vegetal

Esta disminución en la inercia del veganismo también se refleja en la disminución de las ventas de productos de base vegetal en España. Datos recientes indican que, en 2023, **solo las alternativas vegetales a la leche y a los yogures han mantenido su crecimiento**, mientras que las alternativas a la carne han visto caer sus ventas en un **3,4 % en valor** y un **7,8 % en volumen**.

El estudio señala que las ventas de alternativas vegetales a la carne se sitúan actualmente en **114 millones de euros** y **8.848 toneladas** vendidas. Lacasa señala que, con solo 276.000 veganos en el país, el mercado de alimentación vegetal «no» es sostenible en su formato actual. Por esta razón, muchas empresas están adaptando sus estrategias para atraer a un público más amplio que simplemente busca aumentar su consumo de vegetales.

Un movimiento animalista y ecologista

No obstante, ser vegano no es únicamente una elección dietética; también representa un activismo que se entrelaza con los movimientos animalistas y ecologistas. María Jesús Puertes, coordinadora de València Animal Save, señala que la comprensión de la importancia del activismo por los derechos animales está disminuyendo. «Cada vez cuesta más reunir personas voluntarias que estén dispuestas a salir a sensibilizar», admite Puertes.

Además, la creciente preocupación por el medio ambiente ha impulsado a algunas personas a considerar una dieta basada en plantas. Esto refleja una creciente voluntad de cambiar hábitos alimentarios en un público más amplio, más allá de quienes se declaran veganos. Así, el veganismo se presenta no solo como una forma de alimentación, sino como un compromiso más amplio con el bienestar animal y la sostenibilidad ambiental.

Como puedes ver, el veganismo en España está en una encrucijada. Las tendencias actuales muestran un crecimiento, pero también desafíos significativos. La complejidad de adoptar este estilo de vida, junto con las fluctuaciones en la demanda del mercado, nos invitan a reflexionar sobre la dirección que tomará este movimiento en el futuro. ¿Cómo afectará esto a tu elección alimentaria? La conversación está lejos de concluir.

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