Centenares de ganaderos y unos 260 vehículos —cerca de 230 tractores— tomaron este viernes el centro de Santander bajo lluvia, viento y granizo para sumarse a la ola de protestas europeas contra el acuerdo con Mercosur y exigir cambios en la PAC, control del lobo y medidas frente a la dermatosis nodular. La movilización, ruidosa y muy visible, colapsó varios puntos de la ciudad y elevó el pulso del campo cántabro al cierre de la semana.
El cortejo confluyó ante la Delegación del Gobierno, donde los representantes del sector entregaron un manifiesto a Pedro Casares. La concentración se prolongó hasta primeras horas de la tarde entre petardos y fuegos de artificio. Varios participantes anunciaron su intención de pernoctar ante el edificio para mantener la presión.
La protesta llega tras la aprobación este viernes del acuerdo con Mercosur, que las organizaciones agrarias consideran lesiva para la competencia de las explotaciones españolas al permitir importaciones con estándares distintos. A esa queja sumaron el rechazo a los recortes de la PAC y la demanda de más control de la fauna salvaje y de la sanidad animal.
Marcha bajo temporal y máxima presión
La movilización arrancó en la calle Burgos, avanzó por Jesús de Monasterio —donde se detuvo más de media hora a la espera de los tractores— y reunió a 600 personas, según la organización. Los vehículos accedieron por el túnel de Burgos y por el Pasaje de Peña, y se unieron a pie de calle entre cencerros, bocinas y pancartas. “Defendamos al sector primario”, “PAC sin recortes” o “Mercosur trae ruina” fueron algunos de los lemas.
Ya unificado el bloque, la marcha se dirigió a Delegación del Gobierno, donde la afluencia impidió que todos los tractores alcanzaran la fachada. En la calzada se encendieron pac as de hierba y se colgó un animal muerto para visualizar las pérdidas por ataques del lobo, uno de los ejes del malestar.
Los organizadores calificaron la jornada de “éxito” pese al mal tiempo y situaron a Cantabria en sintonía con las protestas que recorren otros países de la UE.
Manifiesto y exigencias
El texto registrado ante el Estado fija una oposición frontal al pacto comercial con Mercosur. Los portavoces sostienen que expone a las explotaciones a una competencia “desleal” y a “alimentos peores” que no cumplen los mismos requisitos. Para las organizaciones, este acuerdo y la rebaja de ayudas de la PAC conforman “la tormenta perfecta” que empuja a abandonar el campo.
El sector reclama revertir los recortes de la Política Agraria Común, una actualización de costes y compensaciones y mayor seguridad jurídica para las explotaciones. Pide, además, ampliar el control poblacional del lobo en todo el territorio y que los daños se paguen con baremos actualizados y de forma ágil.
En sanidad animal, los ganaderos exigen la reclasificación de la dermatosis nodular de categoría A a B para evitar el sacrificio total de la explotación por un solo positivo, una hoja de ruta clara por parte del Ministerio y de la Comisión Europea y protocolos de contención específicos de cara a la primavera. La posibilidad de vacunar en Cantabria figura entre las demandas prioritarias del manifiesto.
Reunión con Delegación del Gobierno
Una representación de las organizaciones fue recibida por el delegado del Gobierno, Pedro Casares (PSOE), que recogió el documento con las reivindicaciones. Los convocantes trasladaron su rechazo al pacto con Mercosur y el impacto que, a su juicio, tendría en precios, trazabilidad y equilibrio de la cadena de suministro.
La interlocución con la Delegación se produjo tras la fase más tensa de la protesta, en la que se lanzaron petardos y se avivaron hogueras con pacas en el asfalto. La concentración se disolvió poco antes de las 16.00 horas.
Apoyo político regional
La cabecera de la marcha reunió a representantes del Gobierno autonómico y de los principales partidos. Por el Ejecutivo cántabro participaron las consejeras de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, y de Presidencia, Isabel Urrutia, además del director general de Ganadería, Alfredo Álvarez. También acudieron responsables del PP, con la presidenta del Parlamento, María José González Revuelta, y el portavoz parlamentario, Juan José Alonso; y del PRC, con la diputada y candidata Paula Fernández, los parlamentarios Guillermo Blanco y Pedro Hernando y el portavoz municipal en Santander, Felipe Piña. Se sumaron, además, representantes del sector pesquero y de la Federación Cántabra de Caza.
Susinos arropó las reivindicaciones y rechazó los recortes anunciados por la UE: el 22% para la PAC del periodo 2028-2034 y el 67% en fondos para pesca. Reclamó “un presupuesto independiente, justo y seguro” para el campo. En materia de lobo, defendió que Cantabria fue la primera comunidad en ejecutar extracciones y que está “a punto” de cumplir el cupo de 41 ejemplares, sin descartar nuevas resoluciones “en función de los daños”.
La consejera señaló su preocupación por la dermatosis tras un nuevo foco en Girona y abogó por permitir la vacunación en Cantabria y evitar los vacíos sanitarios. Recordó que el Ministerio ha denegado por ahora esa opción en la región, autorizada en partes de Aragón, Navarra y País Vasco.
Desde el PRC, Paula Fernández advirtió de que la combinación de Mercosur, burocracia, falta de relevo generacional y menos ayudas supone “la puntilla” para el sector. Pidió a los eurodiputados de PP y PSOE que se opongan “de verdad” al acuerdo y exigió aliviar los controles de la dermatosis nodular.
Vigilia y continuidad
Tras el acto ante Delegación, un grupo de ganaderos anunció que permanecerá al menos esta noche en la zona y no descarta ampliar la vigilia. El movimiento aspira a sostener la presión en la calle mientras maduran las decisiones sobre comercio, ayudas y sanidad animal que condicionarán la próxima campaña.