El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y los consejeros autonómicos del litoral Mediterráneo han alcanzado un acuerdo para implementar cambios obligatorios y ayudas dirigidas a la flota de arrastre, con el objetivo de asegurar su actividad hasta 2025. Este consenso es esencial ante el recorte del 79 % de los días en el mar para los arrastreros, aprobado en el último Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea (UE) en Bruselas.
Medidas acordadas para la flota arrastrera
Durante la reunión, celebrada este miércoles, se logró un consenso sobre las técnicas que deben adoptarse para imponer un cambio en las redes de pesca. Este cambio implica aumentar en cinco milímetros el tamaño del copo en las mallas de los 556 buques arrastreros que operan en el Mediterráneo. Así, se establecerá un mínimo de 45 milímetros para la pesca costera y de 50 milímetros para los arrastres en aguas más profundas.
Con esta modificación, la flota arrastrera podrá cumplir con los requisitos exigidos por el acuerdo del Consejo de la UE, lo que les permitirá mantener los 130 días en el mar que han tenido en 2024. Esta medida es de crucial importancia para que los pescadores puedan continuar con sus labores sin enfrentar recortes drásticos.
Ayudas a la flota
El Ministerio financiará la compra de dos copos nuevos por embarcación, y hasta cuatro en el caso de los buques que practiquen la pesca mixta. Además, aquellas embarcaciones que ya cuenten con mallas del tamaño adecuado también podrán solicitar ayudas para renovar sus aparejos. Se estima que esta asistencia pública alcanzará un máximo de 1.000 euros, mientras que el costo de mercado por cada aparejo oscila entre los 600 y 700 euros, según lo manifestado por Planas.
Por otra parte, se han acordado compensaciones económicas que se mantendrán en 2025. Específicamente, los días de vedas se mantendrán igual que en 2024, con 52 jornadas financiadas en un 70 % por fondos comunitarios y un 30 % por el Estado. Estos acuerdos son fundamentales para garantizar la estabilidad económica de los pescadores, quienes enfrentan desafíos considerables en su labor diaria.
Propuestas de mejora para la industria pesquera
Además, el ministro ha compartido la intención de buscar financiación para la instalación de «puertas voladoras.» Este innovador mecanismo busca suavizar el impacto de la actividad pesquera sobre el lecho marino, promoviendo una pesca más sostenible. En este sentido, se tratará de minimizar los efectos negativos que pueden afectar a los ecosistemas marinos.
El próximo Consejo de Agricultura y Pesca de la UE, programado para el día 27, será también una plataforma para que Planas abogue por un cambio normativo. Se busca que las cuotas o posibilidades pesqueras no se modifiquen en más de un 20 % de un año a otro, evitando así ajustes bruscos que puedan poner en riesgo actividades fundamentales para las comunidades costeras.
Reacción autonómica ante las decisiones gubernamentales
La unidad entre los consejeros autonómicos ha sido notable, todos mostraron su apoyo al Gobierno para defender la pesca de arrastre en Bruselas y señalar cómo la realidad del sector se aleja de los informes que sustentan los recortes. Cada uno de los consejeros ha dejado claro que las medidas anunciadas son un paso en la dirección correcta, pero que es crucial seguir adelante con más propuestas.
Por ejemplo, el consejero andaluz, Ramón Fernández-Pacheco, ha enfatizado la necesidad de una asignación más significativa del Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y de la Acuicultura (Fempa), así como de colaborar para compensar las pérdidas al final de cada campaña y renovar la flota pesquera. En sintonía con esto, el consejero balear Joan Simonet ha subrayado el apoyo a la modificación de la normativa de la UE, que ha desencadenado los recortes en la pesca de arrastre.
El deseo compartido por los consejeros es que 2025 marque un punto de inflexión en el que se evidencien los esfuerzos realizados para recuperar los caladeros. Un mensaje de esperanza se ha transmitido por parte del consejero de la Comunidad Valenciana, Miguel Barrachina, quien enfatiza la importancia de actuar de inmediato y basarse en datos científicos para tomar decisiones informadas y efectivas.
La consejera de Murcia, Sara Rubira, ha insistido en la urgencia de modificar la normativa europea y de no reducir los días de trabajo. La unificación de esfuerzos garantiza que todos están alineados hacia un objetivo común: preservar la industria pesquera y asegurar su viabilidad a largo plazo.
Con una multitud de actores involucrados y un consenso creciente, el futuro de la pesca de arrastre en el Mediterráneo plantea muchas oportunidades para la sostenibilidad y la recuperación de un sector que enfrenta retos significativos. Las próximas decisiones y cambios podrían abrir nuevas posibilidades para todos los que dependen de este recurso vital.
