El 35,4 % de los clientes que realiza compras en la distribución alimentaria ha comenzado a optar por el canal online. Este aumento del 8,3 % se produce después de años de caídas en el uso de plataformas digitales, impulsado por la relajación en la presión de los precios. Se estima que un 6 % de los consumidores adquieren sus productos de gran consumo exclusivamente a través de Internet, lo que indica un incremento de 1,2 % en comparación con el año pasado.
Motivaciones del consumidor digital
El IX Observatorio del comercio electrónico de Alimentación, presentado por la patronal Asedas en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Autónoma de Madrid, destaca que las motivaciones detrás de esta elección son variadas. La conveniencia, que incluye aspectos como el peso y volumen de los productos, es citada por un 44 % de los encuestados. Otros motivos, como la falta de tiempo, son mencionados por un 20 %, mientras que un 9 % indica que buscan mejores precios online.
Sin embargo, la mayoría de los consumidores sigue prefiriendo la experiencia de compra tradicional: un 64,6 % no ha realizado ninguna compra online. De este porcentaje, un 36 % expresa que el aburrimiento de las plataformas digitales es un factor decisivo para no utilizar este método, mientras que un 30 % señala que las tiendas físicas son más cercanas y cómodas. Esto pone de relieve la necesidad de mejorar la experiencia digital para atraer a usuarios más frecuentes y retener a aquellos que ya han dado el salto a la compra online.
Tipos de consumidores y sus hábitos
Los datos también revelan patrones de comportamiento entre los diferentes tipos de consumidores. Por un lado, el comprador 100 % online suele ser una persona soltera de unos 36 años, bien formada y que come frecuentemente fuera de casa. Esta tendencia contrasta con el perfil del cliente que solo compra en tiendas físicas, que normalmente es una mujer de mediana edad. Esta última, motivada en su mayoría por un deseo de controlar sus gastos y disfrutar del contacto físico con los productos, sigue siendo el grupo mayoritario.
En el caso de los compradores mixtos, que aprovechan tanto el canal online como el físico, este grupo ha visto incrementada su frecuencia de compra y su gasto en ambos canales. Este perfil destaca por ser una persona casada, con hijos, que elige con inteligencia práctica el canal adecuado según sus necesidades del momento, por ejemplo, optando por comprar online productos de mayor peso, como cartones de leche, mientras que prefiere visitar tiendas físicas para seleccionar productos frescos.
Cesta de la compra y dispositivos utilizados
El análisis también observa que los productos más comprados online incluyen artículos de higiene personal, droguería y alimentos envasados, mostrando un patrón claro en lo que los consumidores están dispuestos a adquirir a través de Internet. Aunque en términos de dispositivos, el teléfono inteligente se lleva la delantera, acumulando el 39 % de los pedidos, seguido por el ordenador con un 29 %.
Detalles como estos son clave para entender cómo se están adaptando las empresas de distribución alimentaria a las nuevas tendencias del mercado. La omnipresencia de las tecnologías digitales ha abierto un abanico de oportunidades que, si se utilizan adecuadamente, pueden transformar la experiencia de compra del consumidor.
Importancia del análisis sectorial
El acto de presentación del informe fue clausurado por el presidente de Asedas, quien subrayó la importancia de la amplia red de tiendas disponibles en España, lo que no solo favorece la competencia, sino que también resulta en precios más bajos en comparación con otros países europeos. Este punto es crucial para entender el contexto en el que se desenvuelven tanto los supermercadistas como los consumidores.
La consejera de Industria, Comercio y Empleo de Castilla y León añadió que estudios como el IX Observatorio no solo ofrecen una "foto" clara del estado actual, sino que son herramientas fundamentales para el mejoramiento de los servicios ofrecidos. Esta información puede contribuir a la optimización de estrategias de marketing y de atención al cliente en el sector.
Con la evolución del comercio electrónico en el ámbito de la alimentación, queda mucho por explorar sobre el futuro de las compras, tanto online como offline, y las posibles innovaciones que continuarán cambiando el juego para los consumidores y empleadores por igual. La pregunta se mantiene: ¿cómo se adaptarán los actores del mercado a los deseos y necesidades cada vez más cambiantes de los consumidores?








