El presidente de la organización Cooperativas Agro-alimentarias de España (CAE), Ángel Villafranca, ha expresado hoy su preocupación por el futuro de la Política Agraria Común (PAC) en el contexto de los cambios geopolíticos actuales. Durante la clausura de la Asamblea General de CAE en Madrid, Villafranca hizo un llamado contundente para que la PAC “mantenga o incremente su presupuesto” y que este “no se trocee para otras actuaciones”.
Retos del sector primario en la actualidad
Villafranca destacó varios retos significativos para el sector agroalimentario, como la necesidad de continuar con el aumento de la dimensión de las cooperativas y adaptarse al cambio climático. Sin embargo, enfatizó que esta adaptación debe ser razonada: "No de forma visceral, como plantean algunas organizaciones ecologistas, ni tampoco hay que ser negacionistas, como otros". En este sentido, el relevo generacional es otro desafío crucial. Según el líder de CAE, para atraer a los jóvenes a la agricultura es vital presentar la actividad agraria de manera positiva y garantizar la seguridad en el suministro de agua.
La importancia del agua en la producción agrícola
En relación con el acceso al agua, Villafranca anunció que han solicitado una reunión con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. Durante esta reunión, la organización espera manifestar que el sector primario necesita agua para poder producir y que no se debe permitir un recorte en el acceso a este recurso esencial a partir de 2027. Ha afirmado que: "El agua tiene que ser para todos a nivel del Estado español, para todos, y, a partir de ahí, trabajar".
Además, hizo hincapié en la importancia del seguro agrario como una herramienta fundamental para el sector, destacando que es esencial reformarlo para evitar pérdidas a causa de fenómenos climáticos adversos.
Visión del nuevo comisario de Agricultura de la UE
Villafranca también manifestó su optimismo respecto a las declaraciones del nuevo comisario de Agricultura de la Unión Europea (UE), Christophe Hansen, quien ha subrayado la importancia del sector primario en la seguridad alimentaria en Europa. Sin embargo, Villafranca advirtió que, aunque el sector debe adaptarse a las circunstancias geopolíticas, "no puede ser el único que pague siempre la factura de las crisis". Esta perspectiva sugiere una necesidad de equilibrio entre los requerimientos de defensa y las inversiones necesarias en la agricultura.
Desafíos en el comercio internacional
El consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Representación Permanente de España ante la ONU, Fernando Miranda, también se refirió a las implicaciones del comercio internacional sobre el sector agroalimentario. En su intervención en la asamblea, resaltó que la UE "sería la mejor posicionada" para liderar la reforma de la Organización Mundial de Comercio (OMC), un paso que considera inaplazable. Sin embargo, reconoció que la actual división de la UE podría generar recelos, dado su enfoque regulador en diversos sectores, incluido el agroalimentario.
Durante su exposición titulada "Crisis del sistema multilateral de comercio: repercusiones en el sector agroalimentario", Miranda recordó que las tensiones en el comercio internacional han producido distorsiones, volatilidad de precios y mayor inseguridad alimentaria.
Historia y futuro del comercio mundial
Miranda hizo un repaso histórico de la OMC, que este año cumple 30 años, y destacó que "las reglas de la OMC han dado cobijo al 80% del comercio mundial" en este tiempo. A pesar de los recientes desafíos, enfatizó que el sector agroalimentario europeo podría manejar las implicaciones de la posible subida arancelaria que Estados Unidos podría mantener sobre productos europeos.
Sus reflexiones sobre la OMC subrayan la relevancia de fortalecer el comercio internacional para el futuro de la agricultura, particularmente en un momento donde se requieren soluciones innovadoras y colaborativas para enfrentar los desafíos actuales.
La jornada final de la Asamblea General de CAE fue un espacio para debatir sobre el futuro del sector agroalimentario. La combinación de nuevos retos y oportunidades plantea un escenario donde la cooperación será clave para garantizar no solo la sostenibilidad, sino también la competitividad del sector en un mundo cambiante. ¿Estaremos a la altura de estos desafíos? La respuesta podría definir el futuro del campo europeo.
