El brote de Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) detectado en el Alt Empordà, en Girona, ha llevado al Gobierno español a actuar con firmeza. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha anunciado que se han obtenido 15.000 vacunas para combatir esta enfermedad, y se ha comprometido a colaborar estrechamente con la Generalitat de Cataluña.
Durante su intervención en la inauguración de la XXVI Feria Conxemar de productos del mar congelados en Vigo, Planas destacó el compromiso del Gobierno para fortalecer los mecanismos de bioseguridad necesarios para prevenir la propagación de la enfermedad, que ya ha afectado a otros países europeos como Italia y Francia. Además, confirmó que este miércoles se celebrará una reunión del Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (Rasve) para evaluar la situación y establecer medidas de seguimiento.
Despliegue de vacunas y plan de acción
El conseller de Agricultura de Cataluña, Òscar Ordeig, también ha aportado detalles sobre la gestión de la crisis. En una rueda de prensa en Barcelona, anunció que la Generalitat espera recibir este miércoles un primer lote de vacunas procedente del Gobierno francés, con un segundo lote programado para finales de la semana. Estas dosis son parte de un sistema de adquisición centralizado por la Unión Europea, que determina cómo se distribuyen las vacunas.
Ordeig indicó que la vacunación comenzará a ejecutarse de inmediato, y se dará a conocer un plan detallado que especificará el orden en que se vacunan las aproximadamente 700 explotaciones y 90.000 animales afectados dentro del área restringida, donde no se permiten movimientos de ganado.
Apoyo económico a las explotaciones afectadas
Además de las vacunas, el Govern ha decidido destinar 4 millones de euros a un fondo de contingencia, que se utilizará para brindar ayudas e indemnizaciones a las explotaciones ganaderas que se vean perjudicadas por el brote de DNC. Este apoyo económico es crucial para mitigar el impacto que la enfermedad puede tener en el sector ganadero catalán.
La situación ha generado preocupación, pero las autoridades insisten en su capacidad para controlarla. La enfermedad de DNC, que no afecta a los seres humanos, exige respuestas coordinadas y eficaces para salvaguardar la salud del ganado y la economía de las explotaciones agrícolas.
