El presidente de la Alianza Europea de Pesca de Fondo (EBFA), Iván López, ha expresado su preocupación por los recientes recortes en los días de pesca en el Mediterráneo. En una entrevista en el pódcast Efeagro Punto de Encuentro, destacó la importancia de que la flota arrastrera y el Gobierno mejoren sus estrategias para ser escuchados ante las autoridades de Bruselas. Según López, el objetivo es evitar que se repita la reducción de hasta un 79 % en los días en el mar para esta flota.
Reacción del sector ante la reducción de días en el mar
López ha dejado clara su postura frente al acuerdo de la Unión Europea que impacta negativamente en la actividad pesquera. A lo largo de la conversación, hizo un llamado a la unidad y movilización constante del sector arrastrero. «Debemos ‘mantener’ todo el año nuestra movilización y buscar soluciones, propuestas que hagan que las condiciones en el Mediterráneo sean más favorables», afirmó.
El reciente reparto del 90 % de los días en el mar por parte del Gobierno para los 559 arrastreros españoles también fue un tema en el debate. Estos días están sujetos a ciertas condiciones, como la implementación de cambios en la malla de pesca, lo que plantea aún más incertidumbre sobre cómo se desarrollarán las actividades pesqueras en 2024.
El desafío del cumplimiento de las medidas del Gobierno
Sobre el cumplimiento de las nuevas medidas propuestas por el Gobierno, López ha dejado entrever una gran incertidumbre. Aseguró que «hay muchas dudas en torno a lo que son y cómo se van a dar, y que se están clarificando poco a poco». Por lo tanto, el futuro del sector arrastrero parece estar lleno de desafíos y preguntas sin respuesta.
Para él, este es un «año muy complicado para todos». Aseguró que se necesita un esfuerzo colectivo significativo y que «todos tendremos que trabajar y remangarnos» para encontrar soluciones efectivas. Algunos enfoques pueden funcionar, mientras que otros pueden no ser sostenibles a largo plazo.
Comunicación y presión en Bruselas
El presidente de la EBFA enfatizó la necesidad de que los pescadores busquen maneras de que sus demandas resuenen en Bruselas. «Hay que entender cuál es el medio en el que peleas y como sector tenemos que mantener el enfado todo el año, hacer proposiciones y llegar a la negociación de la UE en diciembre con las cosas claras», comentó.
No obstante, también reconoció el papel de las instituciones. López subrayó la importancia de que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación apoye la voz del sector para que esta llegue adecuadamente a las instancias europeas, resaltando que se trata de un «enojo» con un proceso legislativo y técnico que no tiene sentido.
La responsabilidad de las autoridades europeas
El comisario europeo de Pesca, Costas Kadis, es otro referente mencionado por López durante la entrevista. El presidente de la EBFA insistió en que Kadis heredó de la anterior Comisión Europea la propuesta de recortes, pero este año se espera que desarrolle políticas que impidan «la misma encerrona». En este sentido, puso de relieve la importancia de la directora general de Pesca de la CE, Charlina Vitcheva, en la formulación de estos recortes.
Con la presión de España, Francia e Italia, que han demandado modificaciones al plan del Mediterráneo, queda claro que el futuro del sector pesquero no solo dependerá de las decisiones nacionales, sino de un diálogo constructivo en el ámbito europeo.
La complejidad de la pesca en el Mediterráneo invita a una reflexión más profunda sobre el equilibrio entre la sostenibilidad del recurso y las realidades económicas que enfrentan los pescadores. Es un tema que, sin lugar a dudas, continuará generando debate y requerirá de la atención y acción conjunta de todos los actores involucrados en este sector vital. ¿Cómo se puede encontrar ese equilibrio en un mar de desafíos? La respuesta es un tema que merece una conversación más amplia.
