La Política Agraria Común (PAC) 2023-2027, que ha sido descrita como la más ecológica hasta la fecha, ha relajado algunos de sus criterios ambientales a través de una serie de modificaciones que buscan simplificar y aportar flexibilidad en su implementación. Estos cambios también abordan aspectos como el cuaderno digital y las fotografías geoetiquetadas.
Las enmiendas hechas al Plan Estratégico de la PAC (Pepac) en España, han sido acordadas entre el Gobierno y las comunidades autónomas. Fueron aprobadas por la Comisión Europea (CE) y forman parte de las 43 medidas comprometidas por el Ejecutivo para mejorar la situación de los agricultores y ganaderos tras una serie de protestas en todo el país.
Cabe destacar que las alteraciones más significativas se refieren a lo que se denomina «buenas condiciones agrícolas y ambientales» (BCAM). Con respecto a la BCAM 5, que aborda la gestión de la labranza, se han añadido nuevas excepciones para su cumplimiento en pequeñas parcelas. Mientras que en la BCAM 6, que trata la cobertura mínima del suelo, ahora se puede realizar la práctica del abonado en verde.
En lo que respecta a la rotación de cultivos, que se establece en la BCAM 7, los agricultores pueden realizar ahora una sola diversificación anual en su explotación y una sola rotación. Por otra parte, ha dejado de ser obligatoria la norma de la BCAM 8 que exige dejar un porcentaje de la superficie de la explotación sin producir.
En cuanto a las exenciones para los pequeños agricultores, aquellos con una explotación de 10 hectáreas o menos quedan excluidos de controles y sanciones. Esto beneficiará a unos 345.000 pequeños agricultores, que suponen el 55% del total de los perceptores de ayudas de la PAC en España.
A su vez, se han implementado ciertas flexibilidades en la gestión de los ecorregímenes, que premian prácticas beneficiosas para el medio ambiente, con el objetivo de mejorar la productividad del suelo. Finalmente, se ha introducido la voluntariedad en el uso de fotografías geoetiquetadas y en el cuaderno digital de explotación.
Tanto el sector hortícola como el apícola y el vitivinícola también han visto modificadas sus intervenciones sectoriales en términos de ajustes financieros y adaptaciones al mercado.
En resumen, esta nueva PAC da un paso hacia la sostenibilidad, pero sin dejar de prestar atención a las necesidades y realidades de los productores. Se muestra como una política más verde y más flexible, capaz de adaptarse a las diversas condiciones y exigencias del sector agrario español.
