Un nuevo proyecto piloto está en marcha en 55 montes de Galicia y Asturias, centrado en la ganadería extensiva, la producción de miel, la recolección de setas, la plantación de especies frondosas como el castaño y el olivo, y el ecoturismo. La iniciativa, liderada por la Fundación Juana de Vega, se ha diseñado para demostrar que estas actividades pueden hacer que los montes sean económicamente sostenibles y más resistentes ante los incendios y el cambio climático.
Iniciativa ante los desafíos de los incendios
Esta propuesta, titulada ‘Comunidades activas y paisajes resilientes a incendios forestales y cambio climático (CAPRIF-CC)’, surge en respuesta a la crítica ola de incendios de 2022, enfocándose en estrategias para fortalecer los territorios afectados. Según Beatriz Suárez, directora del área de Desarrollo Rural de la fundación, el objetivo es diversificar las actividades económicas del monte, enfatizando que no solo se debe considerar la extracción de madera, sino también la implementación de usos alternativos.
Las cinco áreas en las que se desarrolla el proyecto abarcan Valdés y Tineo, Cangas de Narcea y Negueira de Muñiz, Os Ancares y O Courel, Macizo Central y O Barbanza. En muchos de estos lugares, los terrenos son de propiedad comunal, y se busca revitalizar y gestionar sosteniblemente estas superficies, haciéndolas más resilientes a futuros incendios.
Planificación a largo plazo
Suárez destaca la importancia de una planificación coherente y a largo plazo, señalando que «las decisiones medioambientales no comprenden períodos electorales». Aboga por identificar y proteger áreas estratégicas, ya que los incendios no solo causan destrucción material, sino que también representan una amenaza para vidas humanas.
Una de las alternativas más prometedoras es la ganadería extensiva, que ayuda a reducir la biomasa acumulada y, por consiguiente, el riesgo de incendios. Sin embargo, el abandono de esta actividad en las últimas décadas ha contribuido a agravar la situación. Por ello, el proyecto tiene como objetivo apoyar a los ganaderos en el proceso de reactivación de esta práctica y en su integración en el territorio.
Un estudio de viabilidad sobre la gestión forestal multifuncional se llevará a cabo en los próximos meses para evaluar los impactos económicos y la viabilidad de las nuevas prácticas impulsadas por el proyecto. Además, se organizarán actividades como visitas de intercambio entre comunidades de montes y jornadas de ecoturismo para fomentar y potenciar estas iniciativas.
El proyecto cuenta con financiación de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, y colabora con diversas entidades, incluidas universidades gallegas y portuguesas, así como asociaciones enfocadas en la custodia del territorio y la tecnología forestal.








