El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha anunciado un incremento en el presupuesto destinado a la gestión de los seguros agrarios, alcanzando los 315 millones de euros para el año 2025. Esto representa un 10,7% más que en 2024, cuando se estableció en 284,5 millones. Este nuevo presupuesto se alinea con las cifras de 2023, cuando se incorporó una dotación extraordinaria para contrarrestar las consecuencias de la guerra de Ucrania.
Detalles del nuevo plan de seguros
El proyecto del plan de seguros agrarios combinados fue aprobado recientemente en una reunión de la comisión general de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa), con la presidencia del subsecretario de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ernesto Abati. Este plan no solo consolida el sistema dual de subvenciones, sino que también establece una diferenciación positiva en la concesión de subvenciones a los colectivos prioritarios dentro del sector agrario.
Una de las medidas más destacadas es la exclusión de la modulación de la ayuda para los agricultores profesionales y los titulares de explotaciones prioritarias. Estas categorías se suman a los agricultores jóvenes y entidades asociativas, que ya estaban exentas bajo el plan actual. Este enfoque busca asegurar que los sectores más vulnerables reciban apoyo adecuado en un contexto de creciente inestabilidad.
Beneficios para los asegurados
El MAPA ha subrayado que los profesionales del agro disfrutarán de una subvención mínima del 45% sobre el coste de la prima subvencionable al seleccionar el módulo 3, que podría elevarse hasta el 50% si se opta por el módulo 2, considerado el más completo y solicitado. Además, los asegurados en estas modalidades podrían alcanzar el nivel máximo de subvención permitido por la normativa comunitaria, que asciende al 70%, si las comunidades autónomas deciden complementar la ayuda del ministerio.
Un aspecto significativo del nuevo plan es la agilidad en la indemnización a los productores que hayan contratado pólizas y enfrentado siniestros. Según las declaraciones del MAPA, el tiempo medio para el reconocimiento de las indemnizaciones es inferior a los 30 días, lo que mejora considerablemente el soporte financiero a los afectados.
Desafíos para el sector agrario
Sin embargo, no todo es optimismo en el sector. La organización agraria Asaja ha hecho un llamado a realizar una reforma profunda del sistema actual de seguros agrarios. Esta petición surge a raíz del encarecimiento de las pólizas y la reducción de coberturas e indemnizaciones. La organización denuncia un "descontexto generalizado" que afecta la relación de los agricultores y ganaderos con el sistema, el cual parece utilizar la siniestralidad como justificación para incrementar tarifas mientras recorta garantías.
Por otro lado, desde COAG, su responsable de Seguros Agrarios, Pedro García, ha calificado la asignación presupuestaria en subvenciones como insuficiente. Adicionalmente, ha resaltado que el cambio climático ha presentado nuevos retos para los agricultores, quienes experimentan un incremento en la siniestralidad. García ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de que los seguros se adapten a una realidad donde las pérdidas por fenómenos climáticos son cada vez más frecuentes y severas.
Perspectivas de mejora
La organización UPA también ha expresado su apoyo a los cambios introducidos en el plan de seguros, especialmente en lo que respecta a las ayudas para jóvenes agricultores, explotaciones prioritarias y agricultores profesionales. No obstante, la UPA subraya que el apoyo debería ser aumentado aún más. La preocupación principal radica en la falta de cobertura frente a la siniestralidad extraordinaria provocada por el cambio climático, un aspecto que los productores consideran vital para su supervivencia.
Asimismo, UPA ha solicitado que se busquen medidas que impidan que los fondos de inversión se beneficien de las subvenciones de Enesa y ha propuesto la implementación de subvenciones diferenciadas para aquellos productores que contraten su seguro a través de entidades reconocidas por la Administración. Esto con el dual propósito de asegurar una distribución justa del apoyo y evitar que grandes actores económicos desvirtúen el objetivo de estas ayudas.
La situación en el campo es complicada y el futuro incierto. La combinación de un entorno climático cambiante y las nuevas políticas de apoyo presentan tanto oportunidades como desafíos. La comunidad agrícola sigue esperando una respuesta más integral que no solo aborde las necesidades inmediatas, sino que también prepare al sector para los retos venideros. Sin duda, la discusión sobre los seguros agrarios es solo el principio de un debate más amplio sobre el futuro de la agricultura en un mundo cada vez más volátil.
