El uso de la Inteligencia Artificial (IA) en el sector ganadero-cárnico está revolucionando los procesos productivos y mejorando la eficiencia en diversas áreas clave. Grandes empresas del sector están adoptando esta innovadora herramienta para tener un monitoreo más profundo que abarca desde el control del peso del ganado hasta la supervisión ambiental en las granjas.
Inteligencia artificial y su impacto en la industria cárnica
Durante la segunda jornada de la feria Meat Attraction, que se celebra en Madrid, se discutió el papel de la IA en el futuro del sector cárnico. Compañías como Incarlopsa y Vall Companys, junto con el centro tecnológico Ainia, compartieron sus experiencias sobre cómo la IA está transformando el panorama ganadero. La feria, llevada a cabo en el recinto ferial de Ifema, ha sido una plataforma fundamental para mostrar estas innovaciones.
David Martínez, jefe del Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones en Ainia, destacó la importancia de la IA debido al uso efectivo de los datos. Estos datos son un recurso fundamental que impulsa el crecimiento económico, la competitividad y la innovación, a su vez, generan empleo y progreso social. Es crucial que las empresas recojan y almacenen la adecuada cantidad de datos para que la IA pueda aprender y ofrecer soluciones efectivas.
Proyectos innovadores en el sector ganadero
Ainia participa activamente en proyectos de IA enfocados en el análisis del comportamiento animal. Usan sensores para detectar niveles de estrés y contar los animales, lo que permite tener una visión más clara sobre lo que ocurre en la granja. Además, han implementado el uso de la IA para clasificar piezas de carne mediante técnicas de visión artificial y espectral.
Por su parte, Nealia, que forma parte del grupo Vall Companys, ha visto cambios significativos en la manera de pesaje de los pollos en granja. Joaquín Terés, responsable de Agritech Innovation, afirmó que esta tecnología les ha permitido pasar de un sistema de peso medio a una distribución más precisa de la cabaña en diferentes rangos de peso, lo que es esencial para los mataderos.
Además, Nealia ha desarrollado herramientas de visión con tecnología de IA para monitorear las cargas y descargas de animales. Su innovador proyecto «FarmerSupport» utiliza cámaras de visión normal y térmica que recorren las instalaciones varias veces al día, contribuyendo al bienestar animal y reduciendo incidencias.
Visión artificial: mejorando la eficiencia en el despiece
Carlos de la Iglesia, responsable de Implementación de la IA en el grupo Incarlopsa, ha comentado sobre el uso de visión artificial para identificar los productos que salen de la sala de despiece. Esta implementación mejora notoriamente la eficiencia productiva, ya que ayuda a automatizar el proceso y reduce significativamente los errores en la identificación.
Además de esto, Incarlopsa está trabajando en la inspección avanzada del producto, lo que les permite controlar aspectos críticos como el exceso de grasa, la presencia de hematomas y cuerpos extraños. Estas medidas son cruciales para mantener altos estándares de calidad en el sector.
El grupo también se plantea un futuro en el que la IA pueda llevar a cabo predicciones y análisis basados en datos recolectados a lo largo de toda la línea de producción, desde la granja hasta el matadero y la sala de despiece. Este enfoque promete revolucionar la toma de decisiones dentro de la industria.
Transformando el sector hacia un modelo preventivo
La transformación que la IA está aportando al sector ganadero-cárnico se traduce en un modelo de producción más preventivo. Esto no solo mejora la velocidad y eficiencia en los procesos, sino que genera un conocimiento sólido basado en la precisión. Es momento de reconocer la relevancia de integrar datos y tecnología en la ganadería para enfrentar los retos del sector.
La evolución hacia la automatización y el uso de datos en tiempo real abren un nuevo horizonte en el que la tecnología no solo se vuelve útil, sino esencial. El futuro de la ganadería, con la IA a la vanguardia de este avance, promete un enfoque más sostenible, ágil y centrado en el bienestar animal y la calidad del producto.
¿Estamos preparados para adoptar este cambio radical en nuestras prácticas ganaderas? Es un reto que podría definir el futuro de nuestra industria.
