Los Veintisiete han dado este lunes luz verde al acuerdo de principio entre la Comisión Europea y Ucrania para revisar y modernizar la Zona de Libre Comercio de Alcance Amplio y Profundo (ZLCAP). El pacto prevé una apertura parcial y progresiva del mercado agrícola ucraniano en la UE y refuerza las herramientas de protección para los sectores más expuestos del campo europeo.
Con la decisión política del Consejo ya adoptada, solo resta la aprobación formal por parte del Comité de Asociación UE-Ucrania en su configuración de comercio, último trámite antes de su entrada en vigor.
El ajuste del acuerdo se enmarca en la línea de las exenciones arancelarias temporales concedidas a Kiev tras la invasión rusa, pero introduce nuevas salvaguardas frente a perturbaciones del mercado y condiciona el acceso al bloque a un mayor alineamiento regulatorio.
Qué cambia en la ZLCAP
El objetivo es mejorar los flujos comerciales entre la UE y Ucrania sin desatender la competencia leal. Para ello, el acceso de los productos ucranianos al mercado único quedará vinculado a una adaptación gradual a las normas de producción de la UE en ámbitos como el bienestar animal, el uso de fitosanitarios (pesticidas) y los medicamentos veterinarios.
Este enfoque busca asegurar que las explotaciones agrícolas y ganaderas que exporten al bloque cumplan estándares comparables a los europeos, favoreciendo la seguridad alimentaria y la trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro. La liberalización será escalonada y con revisiones, en función del grado de cumplimiento y del comportamiento de los mercados.
Salvaguardas para el campo europeo
El acuerdo incorpora un mecanismo de salvaguardia que cualquiera de las partes podrá activar si detecta una perturbación del mercado. Ese cortafuegos permitirá limitar temporalmente las importaciones o ajustar contingentes cuando se observen tensiones de precios, caídas anómalas de rentabilidad en explotaciones o desajustes en la oferta.
Además, el acceso al mercado comunitario de los productos agrícolas más sensibles será limitado y gradual. El texto identifica como sensibles, entre otros:
- Azúcar
- Aves de corral
- Huevos
- Trigo
- Maíz
- Miel
En estos casos, la apertura será más cautelosa, con calendarios más largos y posibles topes. En cambio, la liberalización total solo se estudiará para productos considerados no sensibles, como la leche y los productos lácteos, de acuerdo con el marco pactado.
Condiciones y ritmo de apertura
La modernización de la ZLCAP no supone una franquicia inmediata y generalizada. El acceso preferencial dependerá de la convergencia normativa efectiva por parte de Ucrania en materia de producción, control de residuos de fitosanitarios y uso de medicamentos veterinarios. Ese alineamiento será verificado de forma progresiva y podrá modular el calendario de apertura.
En paralelo, Bruselas aspira a que el ajuste contractual ofrezca previsibilidad a explotaciones y cooperativas europeas, al fijar reglas claras para gestionar picos de oferta y preservar el equilibrio de las campañas agrícolas. Los Estados miembros han respaldado este enfoque por combinar apertura comercial con garantías para los sectores más expuestos.
Último trámite pendiente
Tras el visto bueno del Consejo, la adopción definitiva corresponde ahora al Comité de Asociación UE-Ucrania en su formato de comercio. Ese órgano cerrará los aspectos técnicos y activará el marco revisado una vez completados los procedimientos formales. Hasta entonces, seguirá aplicándose el esquema transitorio vigente, con medidas de apoyo a Kiev y salvaguardas en el mercado comunitario.
La Comisión sostiene que este paquete mantiene el equilibrio entre apoyar el comercio con Ucrania e impedir distorsiones en los sectores europeos más sensibles, bajo la premisa de una apertura ordenada y sujeta a estándares. El éxito del sistema dependerá de la capacidad de activar a tiempo las salvaguardas y de la velocidad con que Kiev adapte sus normas de producción a las exigencias de la UE.
