La V Jornada "Impulso de las Marcas por la España Vaciada", organizada por la asociación española de empresas fabricantes de marcas líderes de gran consumo, ha sido el foco de atención este jueves, donde se han discutido estrategias para revitalizar el empleo en las zonas rurales. En el evento, diversos responsables de empresas compartieron su visión sobre cómo mejorar estas áreas, muchas de las cuales albergan sus fábricas.
Fomentar el desarrollo rural
Las marcas de fabricante están cambiando el enfoque hacia el entorno rural, apostando por colaboraciones con distribuidores, productores y agentes locales. Esto no es solo una cuestión de negocio; es una misión en la que buscan generar un impacto positivo en las comunidades que, en muchos casos, son el hogar de sus instalaciones. Este esfuerzo se vuelve aún más significativo considerando que, según datos compartidos por la asociación, el 40 % de los centros de producción de estas marcas se sitúa en municipios con menos de 20.000 habitantes.
En la jornada, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, subrayó la importancia de que las marcas jueguen un papel vital en la redistribución del progreso por toda la geografía española. "Es fundamental trabajar en la reindustrialización de España y de la UE", declaró. Para él, la innovación y la defensa de la propiedad intelectual son aspectos esenciales para lograr un futuro sostenible.
El papel del sector agroalimentario
El director general de la Industria Alimentaria, José Miguel Herrero, destacó la interrelación entre el sector agroalimentario y el rural. "Debemos poner en valor esta industria", afirmó. En este sentido, se presentó la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA), que busca dinamizar las áreas rurales y costeras, haciendo que estas regiones sean atractivas para sus habitantes y generadoras de empleo.
Herrero también indicó que el sector primario, solidamente asentado en estas áreas, tiene una función crucial en la economía local. Invertir en este sector contribuye no solo a la generación de empleo, sino también a fomentar una visión más sostenible del desarrollo.
La importancia de la sostenibilidad
Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Heineken, resaltó un ejemplo emblemático: la fábrica de Jaén. A pesar de los desafíos demográficos que enfrenta la provincia, esta planta ha logrado crear empleo y posicionarse como un referente en sostenibilidad a nivel local. Esfuerzos como estos son vitales para que las comunidades rurales no solo sobrevivan, sino que prosperen.
Por su parte, Nauterra, empresa que opera con marcas como Calvo, Nostromo y Gomes da Costa, también mira al rural como parte de su ADN. Su director general, Mané Calvo, afirmó que la empresa se compromete a utilizar productos locales y a fomentar actividades culturales y deportivas en la comunidad.
Premios al compromiso social
Durante el evento, Promarca entregó los "Premios 2024 InnovaCcion". Destacaron la trayectoria de Cáritas y reconocieron a Mondelez en la categoría de innovación por su producto Philadelphia vegetal. También se premió a Campofrío por su proyecto de sostenibilidad, mientras que Danone se llevó el galardón en la categoría de empleo por su programa de mentoría social.
En otras categorías, Unilever y Dia fueron reconocidas por su colaboración en la acción solidaria "Compra 1, donamos 1", y Nestlé recibió el premio en la categoría de envases, demostrando que el compromiso con el entorno no es solo una tendencia, sino una necesidad.
Un futuro prometedor
El desafío es enorme, pero el compromiso de las marcas con el desarrollo de las zonas rurales es esperanzador. Este tipo de iniciativas no solo permiten mantener vivas a las comunidades, sino que también pueden convertirse en un motor esencial de la economía sostenible en nuestro país. Estas jornadas son ejemplos perfectos de cómo el sector empresarial puede tener un impacto directo en la revitalización de la España vaciada. ¿Hasta dónde llegarán estos esfuerzos? Tal vez la respuesta dependa de la colaboración continua entre empresas, gobiernos y comunidades.
Al final, lo que está en juego es más que empleo; se trata de crear un futuro donde el potencial de estas áreas se transforme en oportunidades reales.
