En una reciente entrevista, Massimiliano Giansanti, presidente del Comité de Organizaciones Agrarias comunitarias (COPA), ha resaltado diversos retos que enfrenta la agricultura en la Unión Europea (UE) durante la nueva legislatura. Entre estos desafíos, el cambio climático se sitúa como una preocupación creciente, especialmente tras los efectos devastadores de la reciente dana en España.
Propuesta de un nuevo pilar en la PAC
Para Giansanti, es crucial que la Política Agraria Común (PAC) establezca un nuevo «tercer pilar» que se centre en la gestión de riesgos. En opinión de este representante de los agricultores, la actual PAC «no da garantías» frente a situaciones de sequías o inundaciones cada vez más frecuentes.
La falta de recursos también es una preocupación. Según Giansanti, la PAC carece de «ni un céntimo» para financiar seguros agrarios a nivel europeo. Este contraste es notable si se compara con Estados Unidos, donde un 25 % de las ayudas del Farm Bill se destina a seguros. En España, aunque existen subvenciones para la contratación de seguros agrarios, la necesidad de un enfoque más integral es evidente.
Descontento en el sector agrícola
El presidente del COPA ha expresado su comprensión por el descontento de los agricultores franceses, quienes se oponen al acuerdo entre la UE y Mercosur. Giansanti no descarta la posibilidad de que se reanuden las tractoradas que ya se han visto en 2024, aunque considera que es prematuro hacer predicciones al respecto.
Este tipo de movilizaciones reflejan la tensión existente en el sector agrícola y la necesidad de abordar las preocupaciones de los productores de forma efectiva, en especial en el contexto de acuerdos comerciales que pueden afectar sus ingresos.
Impacto de la dana en Valencia
Los recientes eventos climáticos, especialmente la dana en Valencia, han puesto de relieve la vulnerabilidad de los agricultores. Giansanti ha señalado que el impacto de este fenómeno es «muy fuerte para los agricultores», haciendo eco del sufrimiento de los afectados y la necesidad urgente de implementar medidas que les protejan.
Las opiniones de Giansanti apuntan a que no solo se trata de reparar los daños, sino que se requiere una estrategia global que permita a los agricultores hacer frente a futuros desastres. La situación en Valencia, donde se han reportado varias víctimas, es un recordatorio alarmante de las realidades a las que se enfrenta el sector.
Retos actuales de la PAC
De acuerdo con Giansanti, la reserva de crisis de la PAC, que tiene un presupuesto de 500 millones anuales, es insuficiente para enfrentar los desafíos que se presentan. En su intervención, recordó que ya el año pasado se activó esta reserva para abordar las caídas de precios de cereales procedentes de los países del este, en medio de una competencia intensa con Ucrania.
El Gobierno español está buscando que la Comisión Europea actúe en este sentido ante los daños causados por la dana, lo que resalta la importancia de estos fondos en tiempos de crisis.
Opciones para fortalecer la agricultura europea
Giansanti propone varias opciones para mejorar la resiliencia del sector a través de la PAC. Entre estas, sugiere utilizar los ecorregímenes para gestionar riesgos y redirigir programas de desarrollo rural. También se debe promover la investigación científica que permita desarrollar cultivos más resistentes mediante técnicas genómicas.
El presidente del COPA enfatiza que la UE necesita una «agricultura fuerte», especialmente en un contexto geopolítico incierto que podría impactar la producción agrícola. Aseguró que se requerirán mayores fondos para apoyar a los productores en este sentido, recordando que aunque la PAC representa un 30 % del presupuesto comunitario, solo equivale al 0,4 % del PIB de los 27 estados miembros.
El enfoque de Giansanti refleja una preocupación profunda por el futuro de la agricultura europea frente a un panorama cambiante. Con tantos desafíos por delante, la necesidad de adaptarse y encontrar soluciones efectivas se vuelve más crucial que nunca. La exploración de nuevas estrategias y la consideración de medidas adecuadas serán esenciales para asegurar la sostenibilidad y la competitividad del sector agrícola en Europa.
