El Gobierno ha activado su ofensiva para la próxima reforma de la Política Agraria Común (PAC). En una reunión con Cooperativas Agro-alimentarias de España, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, trasladó que el objetivo del Ejecutivo es articular una «posición común de país» que permita defender en Bruselas una PAC con «mayor dotación presupuestaria» y mejor alineada con las necesidades de agricultores y ganaderos. El encuentro llega en pleno arranque de la negociación del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034 y del rediseño de la PAC post-2027.
En paralelo, la organización cooperativa elevó el tono frente a las ideas iniciales de la Comisión Europea. A su juicio, las propuestas suponen un «grave retroceso» en la construcción europea al «renacionalizar la política agrícola» y «fragmentar el mercado único», además de incorporar un recorte del 20% en la financiación agraria, pese al aumento del gasto global comunitario.
Impulso del Gobierno a la PAC
Planas emplazó al sector a cerrar una postura conjunta antes de las grandes citas en Bruselas. «Ahora es el momento de unirnos para lograr una PAC acorde con la importancia estratégica del sector agroalimentario y los retos a los que nos enfrentamos», trasladó en el encuentro, según informó el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
El titular del ramo reiteró el compromiso del Ejecutivo con los sectores más expuestos a la actual coyuntura comercial y arancelaria. Subrayó que Estados Unidos sigue siendo un destino «estratégico» para los productos agroalimentarios españoles y aseguró que la ratificación del acuerdo con Mercosur «está más cerca hoy que hace seis meses».
La reunión con Cooperativas Agro-alimentarias se enmarca en una agenda de trabajo con el conjunto de la cadena agroalimentaria. La semana pasada se reunió el Consejo Agrario con las organizaciones profesionales agrarias; ayer, el MAPA mantuvo un encuentro con las organizaciones de pescadores; y hoy lo ha hecho con la representación cooperativa para alinear estrategia y prioridades de cara al nuevo curso político.
Reproches a la propuesta de Bruselas
La Presidencia de Cooperativas Agro-alimentarias de España trasladó a Planas su preocupación por el enfoque de la Comisión en el MFP y en el futuro diseño de la PAC. Consideran «decepcionantes» los planteamientos iniciales y alertan de sus efectos sobre el mercado interior y la capacidad inversora del campo.
Entre los argumentos expuestos, la organización destaca que la renacionalización de la PAC desplaza a los Estados miembros decisiones que deberían ser comunes, debilitando la unidad de mercado. Añade que el recorte del 20% previsto en la financiación agraria, pese al aumento del gasto general, reduciría la competitividad y limitaría inversiones imprescindibles en sostenibilidad, innovación y relevo generacional en las explotaciones.
Asimismo, critica la «falta de transparencia y consulta» en el proceso, con pérdida de peso del Parlamento Europeo y del Consejo de Ministros de Agricultura. En su análisis, este enfoque pone en riesgo la seguridad alimentaria europea al alejarse del mandato del Tratado de garantizar alimentos asequibles y de calidad.
Ángel Villafranca, en nombre de la Presidencia, resumió la posición del sector cooperativo: «Europa necesita una PAC fuerte, integrada y con visión de futuro; las propuestas de la Comisión van en dirección contraria».
Hoja de ruta del sector cooperativo
Cooperativas Agro-alimentarias elevó a Planas y al comisario europeo de Agricultura, Christian Hanssen, una primera valoración basada en el documento «Orientaciones para el diseño de la Política Agrícola Común post 2027». El texto se concibe como una hoja de ruta para abordar los grandes retos del sector: la estructuración de productores, la sostenibilidad medioambiental, la acción climática, la mejora del rendimiento y la cohesión territorial del medio rural.
La organización defiende el papel tractor de las cooperativas en la cadena de suministro, tanto en la concentración de oferta como en la incorporación de tecnología (riego localizado, MIP, trazabilidad), y reclama mecanismos estables que apoyen la inversión en explotaciones de regadío y secano, la modernización de instalaciones y la profesionalización de los servicios agronómicos y veterinarios.
La Presidencia de Cooperativas Agro-alimentarias de España —integrada por Ángel Villafranca, Fulgencio Torres Moral, Cirilo Arnandis Núñez, Jerónima Bonafé Ramis y Santiago Martínez Gabaldón— y el director general, Gabriel Trenzado Falcón, transmitirán estas prioridades en su próxima reunión en Bruselas con el comisario Hanssen.
Próximos pasos en Bruselas
Con el MFP 2028-2034 ya sobre la mesa, el Gobierno busca sumar apoyos para reforzar el pilar presupuestario de la PAC y blindar su carácter común. El MAPA insiste en que la nueva programación debe estar «mejor orientada a las necesidades de los profesionales del sector», con instrumentos que hagan viable el relevo generacional, la adaptación climática y la competitividad de las explotaciones.
Por su parte, Cooperativas Agro-alimentarias se propone trabajar con los colegisladores comunitarios para «rectificar el rumbo» y asegurar una PAC robusta que garantice el futuro del productor europeo y el papel de las cooperativas como motor económico y social en el territorio.
En un escenario marcado por tensiones comerciales, costes de insumos y exigencias ambientales, ambas partes coinciden en el diagnóstico: la próxima PAC y el MFP serán decisivos para el campo español y la industria agroalimentaria. La disputa se centra en el alcance de los ajustes propuestos por la Comisión y en cómo preservan —o comprometen— la unidad de mercado y la capacidad inversora del sector.








