Investigadores de la Universidad de Granada han diseñado una herramienta capaz de distinguir distintos tipos de aceite de girasol: convencional, medio oleico y alto oleico. Este sistema portátil permite realizar mediciones en menos de dos minutos y sin la necesidad de productos químicos, promoviendo un proceso respetuoso con el medio ambiente.
Con el objetivo de «proteger al consumidor y asegurar la transparencia en la cadena de producción y distribución», el equipo científico ha implementado una técnica innovadora denominada espectroscopia Raman con desplazamiento espacial (SORS). Esta metodología se encuadra dentro de la química analítica verde, según la información proporcionada por la UGR.
Metodología de análisis única
Para analizar las muestras, se ha adoptado la metodología de huellas instrumentales, comúnmente utilizada en la verificación de alimentos. Esta técnica permite identificar características únicas de cada tipo de aceite, similar a cómo se utiliza la huella dactilar en humanos. Guillermo Jiménez Hernández, investigador principal del proyecto y miembro del Departamento de Química Analítica de la UGR, ha destacado la efectividad de este enfoque.
Además, los investigadores emplean técnicas avanzadas de análisis de datos, tales como la quimiometría y el aprendizaje automático, que facilitan el reconocimiento de patrones que el ojo humano no puede detectar. Este avance les permite diferenciar claramente los tres tipos de aceite de girasol con resultados notablemente precisos.
Beneficios del aceite de girasol alto oleico
El aceite de girasol alto oleico se ha vuelto una opción popular en la cocina y en la elaboración de productos alimenticios como cremas untables y productos de panadería. Su valor nutricional destaca frente al de otros aceites vegetales, debido a su alta concentración de ácido oleico, que proporciona beneficios para la salud similares a los del aceite de oliva virgen. Debido a su valor superior, su precio también aumenta, lo que resalta la importancia de asegurar que los consumidores reciban exactamente lo que adquieren.
Alineación con la nueva legislación
La investigación de la UGR es pionera y se anticipa a las disposiciones del Real Decreto 351/2025, que regula la identificación de los diferentes tipos de aceite de girasol con base en sus ácidos grasos. Jiménez Hernández ha subrayado que este proyecto ofrece una solución práctica y eficiente para cumplir con la normativa de próxima aplicación.
Los avances conseguidos en este estudio prometen generar beneficios significativos tanto para la industria alimentaria como para los organismos de control, impactando positivamente en el bienestar del consumidor.








