UPA reclama a Bruselas reformular por completo la propuesta de reforma de la PAC

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha exigido a la Comisión Europea una revisión de fondo de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) y un refuerzo de su financiación. La organización reclama que el plan comunitario no se «desdibuje» en estrategias nacionales y que se despeje la incertidumbre que, a su juicio, ha abierto el actual borrador.

El movimiento llega tras la carta enviada por Ursula von der Leyen a la presidenta del Parlamento Europeo y a la Presidencia de turno de la UE para contener el rechazo que se ha fraguado en la Eurocámara. UPA valora esos ajustes como un primer paso, pero los considera «insuficientes a todas luces».

La propuesta en debate recorta el presupuesto de la PAC entre un 20% y un 30%, de 386.000 a 300.000 millones de euros. Según la organización, supondría ahondar en un adelgazamiento que se arrastra desde los años 80 y que compromete la estabilidad de las explotaciones.

Exigencia de reforma total

UPA pide a Von der Leyen y al comisario de Agricultura, Christophe Hansen, cambios de mayor calado. Reclama una reformulación completa para contar con una PAC «fuerte, con más presupuesto, que no pierda su carácter común y que realice un mejor reparto de las ayudas».

La organización advierte de que la deriva hacia planes nacionales introduce asimetrías y confusión regulatoria. Defiende mantener el “común” de la PAC como garantía de competencia equilibrada y seguridad jurídica para las explotaciones agrícolas y ganaderas en toda la UE.

En su posición, UPA subraya que la PAC no debería «perder ni un euro más» y que el rediseño del reparto debe priorizar a las explotaciones profesionales y a las que sostienen el empleo y el territorio rural.

Rechazo amplio en España

La propuesta de la Comisión ha cosechado un «enorme rechazo» desde su presentación. En España, UPA recuerda que las organizaciones agrarias, varias comunidades autónomas y el propio Ministerio de Agricultura han expresado abiertamente su oposición. La crítica se centra en el recorte presupuestario y en el riesgo de fragmentación normativa entre países.

Ese frente común remarca que el campo afronta costes al alza, exigencias medioambientales crecientes y tensiones en la cadena de suministro que requieren estabilidad y previsibilidad, no menos recursos. Los agricultores y ganaderos demandan un marco de ayudas que preserve la viabilidad de las explotaciones en secano y regadío y sostenga el relevo generacional.

Presión sobre la Eurocámara

El Parlamento Europeo se reúne hoy con Von der Leyen para tratar la propuesta del MFP (Marco Financiero Plurianual). UPA espera que la cita marque un punto de inflexión y ha solicitado a los grupos parlamentarios un rechazo nítido del texto actual. «No contemplamos otra alternativa que el Parlamento traslade a Von der Leyen un rechazo rotundo», sostiene.

La Comisión busca evitar un pronunciamiento formal adverso de la Eurocámara que complique la tramitación del paquete presupuestario y obligue a una negociación desde cero. Para UPA, el escenario debe aprovecharse para blindar la financiación agrícola y corregir el rumbo de la reforma.

Una PAC con menos peso

El peso de la PAC en el presupuesto comunitario ha caído de forma sostenida en cuatro décadas: pasó del 73,2% en 1980 al 24,6% en 2023. Con el nuevo marco, ese porcentaje quedaría en torno al 20%, según los cálculos de la organización. La reducción planteada, de 386.000 a 300.000 millones, aceleraría una trayectoria descendente que, a juicio de UPA, no se corresponde con las necesidades del sector.

La organización agraria recuerda que el sistema de ayudas es clave para amortiguar la volatilidad de precios, sostener el rendimiento de las parcelas, impulsar el manejo integrado de plagas y cumplir objetivos ambientales sin comprometer la producción. Considera que el recorte propuesto tensionaría a las explotaciones y aumentaría la incertidumbre de cara a próximas campañas.

UPA cierra filas en dos reclamaciones: más presupuesto y un reparto más equilibrado que refuerce la cohesión del mercado único. A partir de ahí, pide que la Comisión adapte su propuesta a esas líneas y que la Eurocámara marque el ritmo de esa corrección en el diálogo político de las próximas semanas.

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