La celebración de la víspera de San Juan, que este año cae en un inusual lunes, está impactando las ventas de sardinas y mejillones en las pescaderías. Este factor de calendario provoca un efecto notable en la actividad de mayoristas y minoristas, así como en las preferencias de los consumidores.
Impacto del calendario en el mercado
Tradicionalmente, la víspera de San Juan, que se celebrará en la noche del lunes 23 al martes 24, es una fecha clave para el consumo de sardinas y mejillones. En comunidades como Andalucía y Galicia, la demanda de sardinas para las verbenas y hogueras aumenta considerablemente, mientras que en Cataluña se observan picos similares en la venta de mejillones.
Sin embargo, este año se presentan dificultades. La cerrada de mercados centrales los lunes y la habitual inactividad de embarcaciones pesqueras durante el fin de semana han llevado a que algunos demanda se resienta. A pesar de esto, en Galicia se han otorgado autorizaciones parciales para pescar con ciertas artes, como el xeito, lo que puede ayudar a mitigar la situación.
Aumento en precios y demanda
El calor del verano trae consigo una mayor apetencia por los productos del mar, y las pescaderías de las costas están experimentando un notable incremento en precios y demanda. Según la información recabada, en Andalucía las sardinas se están vendiendo entre 5 y 6 euros por kilo, mientras que en Galicia el precio oscila entre 2,77 y 5,93 euros por kilo en la lonja, alcanzando incluso los 6,50 euros en algunos mercados.
Una tradición que se mantiene
El Gremio de Mayoristas del Pescado ha destacado que, a pesar de la situación complicada, se espera que este sábado 22 las ventas aumenten, gracias a la tradición de consumir mejillón de roca en las verbenas de San Juan. El presidente del gremio, Ángel Máñez, asegura que, aunque el mejillón de roca pueda ser más costoso, su resistencia y calidad lo convierten en una opción preferida por los consumidores.
Y, si bien este año podría no ser tan favorable como otros, existe la posibilidad de que las ventas se vean impulsadas por la afluencia de turistas, lo que podría resultar en una motivación adicional para los compradores.
Perspectivas para el verano
Con la llegada de la temporada estival, las expectativas en el sector pesquero son positivas. La combinación de buena afluencia de turistas y un incremento en el consumo de productos del mar podría traducirse en un aumento significativo en la facturación en comparación con un sábado normal.
No obstante, es importante recordar que el 2025 permitirá un total de 17.332.230 kilos de sardinas en aguas del Atlántico, un 16,4% más que en 2024. Esto puede ayudar a equilibrar la demanda y la oferta en un año lleno de desafíos operativos.
En resumen, la mezcla de costumbres veraniegas, un calendario peculiar y un mercado en constante cambio configuran un panorama interesante para las pescaderías. La carne blanca de la sardina podría seguir siendo el rey de las barbacoas, mientras que se experimenta un renovado interés por los mejillones. ¿Cómo cambiarán estos patrones de consumo en el futuro? Sin duda, habrá que estar atentos a la evolución del mercado a medida que avanzamos en el verano.








