Durante el III Encuentro Internacional Renowagro, que se lleva a cabo en Sevilla con el lema ‘Recursos renovables para la sostenibilidad del sector agroalimentario’, el presidente de Asaja y vicepresidente de la COPA-Cogeca, Pedro Barato, ha manifestado su preocupación por el futuro de la agricultura española, afirmando que “nos encontramos en un escenario decisivo, que va a marcar nuestra agricultura en los próximos años”. Este evento es organizado por Fertinagro Biotech y sus Cátedras Universitarias, atrayendo a todos los actores implicados en la cadena agroalimentaria.
El camino hacia la sostenibilidad
Barato ha enfatizado que, tras «muchos meses de trabajo en un diálogo estratégico sobre el futuro de la agricultura en la Unión Europea», se ha logrado un «cambio de paradigma» en cómo la Comisión Europea se relaciona con el sector primario. Esta evolución ha permitido a los agricultores participar de manera activa en la creación de leyes que afectan su labor, un hecho que destaca un avance considerable en la transparencia y colaboración.
El presidente de Asaja comentó que antes, el sector recibía una gran cantidad de legislación agrícola restrictiva, hecho que generaba frustración al no ser escuchadas las reivindicaciones. Sin embargo, ahora, gracias al nuevo enfoque, se están sentando las bases para la legislación futura, lo que da esperanzas a los productores.
El potencial del Renure
Uno de los puntos destacados por Barato fue la importancia del REcovered Nitrogen from manURE (Renure) como una herramienta crucial para la agricultura sostenible. El uso de este tipo de fertilizantes, recuperados del estiércol, puede ser clave para una agricultura más eficiente, permitiendo la reutilización de nutrientes valiosos que de otra manera se perderían.
Barato también instó a la Comisión Europea a adoptar una visión a largo plazo que fomente la autonomía estratégica en términos de fertilizantes, animando a la industria a buscar alternativas más eficaces. «Es fundamental elevar los valores límite para el uso de fertilizantes nitrogenados a partir de estiércol animal, como el Renure», insistió, ya que esto podría revolucionar el enfoque en la fertilización agrícola.
Fortaleza de las cooperativas
En paralelo a la intervención de Barato, el presidente de las Cooperativas Agroalimentarias de España, Ángel Villafranca, ofreció una conferencia centrada en «La función de las cooperativas para el impulso económico y sostenibilidad del sector agroalimentario». Villafranca destacó que su sector representa «casi el 70 % de la producción final agraria» y que, aunque el número de cooperativas ha disminuido, la facturación y la eficiencia económica por cada cooperativa ha aumentado.
Este incremento en productividad pone de manifiesto cómo las cooperativas están evolucionando para adaptarse a un mercado en constante cambio. A pesar de que podrían parecer menos, la realidad es que estas organizaciones están consolidándose y fortaleciendo su papel en la economía agraria español.
Desafíos y oportunidades en las cooperativas
Villafranca no se detuvo ahí; también abordó la necesidad urgente de fomentar la incorporación de la mujer en los cargos directivos de las cooperativas. “Cuando una mujer llega a un consejo, el consejo cambia”, afirmó, enfatizando la importancia de la diversidad para la innovación y adaptación del sector. Además, subrayó que la inclusión de jóvenes es crucial para asegurar el futuro del sector: “sin jóvenes, no vamos a tener futuro ni continuidad”.
El presidente de las Cooperativas Agroalimentarias de España ejemplificó que, aunque el sector está experimentando ciertos desafíos, también presenta una rica oportunidad para los nuevos liderazgos y enfoques innovadores. Esta perspectiva puede ser un motor para la transformación y el crecimiento del campo español.
En un contexto donde el diálogo y la cooperación están marcando la pauta en el sector, tanto el uso de fertilizantes innovadores como el fortalecimiento de las cooperativas parece ser el camino a seguir hacia una agricultura más sostenible y eficiente. La interconexión de estos elementos puede ser clave para definir no solo la industria agroalimentaria actual, sino también la de las próximas generaciones, donde el compromiso y la adaptación a nuevos paradigmas serán esenciales. ¡La evolución del sector agroalimentario no ha hecho más que comenzar!
