Una startup ganadera ya es rentable: Cattle Tech levanta 10 millones en su Series B sin tocar el capital riesgo

A veces la tecnología más llamativa no es la que más ruido hace en Silicon Valley, sino la que se gana al ganado, literalmente, a fuerza de utilidad. Eso es lo que ha conseguido 701x, una empresa de Fargo que ha levantado 10 millones de dólares en una ronda Serie B gracias al interés de rancheros e inversores locales, y lo ha hecho con una idea que mezcla GPS, satélites y trazabilidad para vacas. Suena raro. Funciona. Y ahora quiere salir a por más mundo.

Un arete con GPS y una plataforma que promete jugar en serio

La compañía, lanzada en 2020, vende aretes para el ganado con GPS y conexión por satélite. No vienen solos: se integran con Xtpro, una plataforma digital de manejo agrícola que se entrega junto con esos dispositivos sin coste adicional, según explicó Kevin Biffert, consejero delegado y presidente de 701x.

La propuesta no se queda en saber dónde está cada animal. También ofrece trazabilidad, alertas de salud y recomendaciones de reproducción. En otras palabras: la empresa quiere que el ganadero no solo vea al ganado, sino que entienda mejor qué le pasa, qué conviene hacer y cómo tomar decisiones con más información encima de la mesa.

De momento, 701x opera en Estados Unidos y Canadá, pero ya ha puesto la mira en una expansión que no es precisamente tímida. Su plan pasa por aterrizar antes de que termine el año en Australia, Brasil, Nueva Zelanda, México y Reino Unido. Y ojo, porque ahí ya no estamos hablando de una prueba de concepto, sino de una ambición bastante seria.

La ronda no va para salir al escaparate, va para terminar la casa

El dinero recién captado no está pensado para vivir de la inercia, sino para cerrar piezas clave del producto. 701x quiere rematar el desarrollo de su hardware y su software, terminar su sistema para feedlots —esos engordes intensivos de ganado— y rehacer su software de registro tras integrar el sistema que compró a Digital Beef en 2024.

Y después de eso, la empresa quiere dar otro salto: incorporar funciones de inteligencia artificial capaces de mejorar la reproducción del ganado y ofrecer respuestas más rápidas sobre genética animal. Biffert lo resumió con una idea muy de campo y muy de futuro a la vez: cuando haya suficientes datos, se podrá preguntar al sistema qué toros conviene cruzar con ciertas vacas, y este devolverá varias opciones.

La jugada aquí es clara: primero ordenar la casa, luego dejar que la IA haga de copiloto. Hace años eso sonaba a ciencia ficción aplicada al vacuno; hoy ya está bastante más cerca de convertirse en herramienta cotidiana. Habrá que ver hasta dónde llega y con qué precisión responde cuando tenga toda la información sobre la mesa.

Sin capital externo, hasta que el negocio empezó a hablar solo

Lo más llamativo de 701x es que ha llegado hasta aquí sin depender del camino clásico del capital riesgo. Biffert ha contado que ha financiado la empresa con 6 millones de dólares de su propio dinero y que conserva alrededor del 60% de la propiedad. Nada de rondas tempranas, nada de cheques de familiares o de oficinas familiares. Primero quiso probar que el modelo funcionaba.

La empresa creció, según su versión, gracias al boca a boca y a unas funciones de software capaces de demostrar retorno de inversión a los rancheros. También apostó por una estrategia bastante parecida a la de los gigantes tecnológicos: invertir a la vez en hardware y software, no quedarse en uno solo de los dos lados del negocio.

Ese enfoque le permitió alcanzar su primer mes de rentabilidad. No es poca cosa para una compañía agtech que vende tecnología física, servicios digitales y promesas de datos útiles. Biffert insiste en que la gente compra porque puede sacarle varios retornos a un solo producto: si un toro se sale de la cerca, si está montando, si se compara con otros toros… cada función suma valor y mejora la decisión del ganadero.

Ahora, pese a haber demostrado que puede caminar sola, 701x no cierra la puerta a más dinero. El directivo ha reconocido que está hablando con inversores para una nueva ronda que impulse la siguiente etapa de crecimiento. La empresa ya ha enseñado cartas; ahora quiere ver hasta dónde puede estirar la mano sin perder el control del juego.

Lo interesante es que este tipo de tecnología no se mueve solo por el brillo de la innovación, sino por algo mucho más terrenal: si ayuda de verdad en la explotación ganadera, el mercado escucha. Y si además abre la puerta a datos más finos sobre trazabilidad, salud y genética, entonces el asunto deja de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta con recorrido. Nosotros seguiremos atentos, porque la próxima jugada de 701x promete dar mucho que hablar.

Deja un comentario