Señales de estabilización emergen de los mercados agrícolas de la UE, incertidumbre persiste

Desde la Comisión Europea llegan buenas noticias para el sector agroalimentario de la Unión Europea. Según un informe reciente, los mercados agrícolas de los Veintisiete muestran señales positivas de estabilización, a pesar de las graves perturbaciones y la alta volatilidad de años anteriores.

La institución comunitaria ha destacado, además, que los costes de los insumos han experimentado una disminución constante en los últimos meses. En este sentido, también la inflación de los alimentos ha regresado a una tasa «moderada», lo que podría implicar un entorno macroeconómico y de precios de los alimentos favorable para posibles mejoras en la demanda de productos agroalimentarios en la mayoría de los sectores.

Asimismo, se ha puntualizado desde Bruselas que el crecimiento del PIB de la UE y una inflación moderada constante podrían reforzar un incremento en la demanda de estos productos agroalimentarios. Sin embargo, todas estas perspectivas están sujetas a un «alto grado de incertidumbre», vinculado a fenómenos meteorológicos, conflictos geopolíticos y enfermedades animales y vegetales.

En relación al mercado de fertilizantes, ha añadido que se está estabilizando de manera gradual y que la producción interna muestra signos de recuperación. Pero se apunta a que la asequibilidad permanece como tema de preocupación para los agricultores, principalmente debido a la disminución de los precios de los cultivos herbáceos.

En cuanto a las proyecciones para los próximos años, la CE ha apuntado que la producción de cereales en la UE en 2024/2025 se estima en 260,9 millones de toneladas, un 7% menos de la media de cinco años, y la menor producción en la última década. También se espera una reducción del 8% de producción de oleaginosas, situándose en 29,7 millones de toneladas, debido a la disminución de la superficie de colza y a los efectos meteorológicos adversos sobre el girasol.

Para contrarrestar estas cifras, se prevé que la producción de azúcar aumente hasta un millón de toneladas en un año, mientras que la producción de aceite de oliva en 2024/2025 se espera que vuelva a la media de 2 millones de toneladas. En relación a este último producto, se anticipa que su precio disminuirá progresivamente conforme aumente la disponibilidad, favoreciendo así el consumo y las exportaciones.

Además, se preve que la oferta de leche de la UE aumente ligeramente en 2025 y la producción de queso de la UE podría crecer aún más en 2025. Por otro lado, se espera una ligera disminución en la producción de carne de porcino de la UE en 2024 y 2025. Finalmente, el sector avícola de la UE está experimentando perspectivas de mercado bastante buenas en 2024, con un crecimiento del 4 % en la producción y un aumento del 3% en las exportaciones.

Se confirma, entonces, que se vislumbran expectativas tanto positivas como retadoras para el panorama agroalimentario de la Unión Europea en los próximos años.

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