El papel relevante de las mujeres y los jóvenes en la adopción de tecnologías digitales para revitalizar la agricultura familiar en América Latina ha sido el foco de un estudio realizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). De acuerdo con la investigación, la adquisición de habilidades digitales por parte de las nuevas generaciones es prioritario para mejorar la calidad de vida en áreas rurales.
El informe, titulado «Derribar obstáculos, achicar brechas. El papel clave de las mujeres y los jóvenes en la adopción de tecnologías digitales para la ruralidad de América Latina y el Caribe», señala además la importancia de la tecnología digital como herramienta irremplazable para la transformación de prácticas agrícolas. Esta transformación tiene un efecto directo en la mejora de condiciones de vida en el campo, basado en la producción sostenible en el contexto de cambio climático, fortalecimiento de la seguridad alimentaria, y la inclusión social.
A pesar del notable avance en conectividad en la región en los últimos años, el estudio del IICA muestra que hay aún 230 millones de personas que no acceden a internet móvil. Un número significante de estos reside en áreas rurales, en donde la geografía y otras condiciones socioeconómicas ralentizan su incorporación.
El estudio del IICA identifica dos retos principales: la utilización y el aprovechamiento de los recursos tecnológicos. Ambos están intrínsecamente asociados al desarrollo de las habilidades digitales. En base a estos hallazgos, el IICA recomienda proveer acceso a nuevas tecnologías a la población rural y formar a la población acerca de los procesos de digitalización de la actividad agrícola.
La proposición del IICA incluye crear planes de capacitación que multipliquen recursos en ámbitos locales, para el uso de nuevas tecnologías en la agricultura digital. En este esquema, mujeres y jóvenes jugarían un papel vital al ser referentes en sus comunidades.
