Las torrenciales lluvias de las últimas horas han comenzado a perder intensidad, aunque todavía este jueves doce provincias continúan en alerta por precipitaciones, con especial incidencia en Tarragona y Castellón. Los servicios de emergencia siguen trabajando en las zonas más golpeadas por la peor DANA del siglo en España, que ha causado al menos 95 fallecidos. En el campo, muchas explotaciones se encuentran aún inundadas e inaccesibles, y junto a pueblos que permanecen incomunicados y sin servicios básicos, por lo que habrá que esperar a las próximas horas para tener más información sobre los daños.
Efectos devastadores en el campo
El sector primario espera que avancen las tareas de desescombro para acceder a muchas explotaciones afectadas por el temporal y poder evaluar los cuantiosos daños que se prevén. A pesar de esas dificultades, el secretario general de la organización agraria UPA en la Comunidad Valenciana, Ricardo Bayo, ha señalado que están intentando evaluar los daños en los cultivos y las distintas estructuras, aunque «seguramente sean cuantiosos».
Muchas fincas están anegadas, lo que puede provocar la pérdida de una parte importante de la cosecha. Además, algunos árboles pueden sufrir de asfixia radicular, derivada del exceso de humedad, lo que podría resultar en su muerte, según Bayo. Asimismo, las previsibles lluvias de los próximos días también pueden afectar a las frutas que están próximas a su recolección, como mandarinas y naranjas, programadas para noviembre.
Orígenes de la crisis agrícola
En Andalucía, las intensas precipitaciones han dañado varios cultivos, en especial los que se encuentran en fase de recogida, como el algodón, el maíz dulce, las aceitunas y el arroz. Diego Bellido, responsable de Productos Transformados de COAG Andalucía, ha advertido que la lluvia está generando problemas en el algodón no recolectado, que perderá calidad, así como en la fibra. Por su parte, el maíz dulce verá un retraso en su recolección y, en consecuencia, tendrá un peso menor.
Sobre las aceitunas, Bellido ha destacado que variedades como la arbequina están cayendo al suelo y se prevé un incremento de agua que afecta a la calidad del producto, ya que resultará en una disminución del contenido de grasa.
Deterioro de cultivos y apoyo necesario
En general, Agroseguro ha señalado daños significativos en el caqui, los cítricos y algunas hortalizas en la Comunidad Valenciana; daños similares se han producido en Murcia y Albacete, así como también en Almería. La entidad ha enfatizado su compromiso por agilizar los pagos para dotar de liquidez a los afectados, recordando que el seguro agrario cubre los daños provocados por la DANA.
En El Ejido (Almería), el alcalde Francisco Góngora ha elevado la estimación de hectáreas de cultivo bajo invernadero afectadas por la lluvia y el granizo a 5.000, lo que supone daños superiores a los cien millones de euros. Este impacto considerable en la producción agrícola está exacerbando la necesidad de una respuesta inmediata y efectiva.
Solidaridad ante la adversidad
La Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) ha puesto en marcha el envío de comida y productos básicos a las provincias más afectadas por el temporal. Con el Comité de Emergencias activado, se están recolectando donaciones y fondos para poder adquirir suministros esenciales. Desde este miércoles, voluntarios del Banco de Alimentos de Valencia están haciendo acopio de productos de primera necesidad en el campo de fútbol del Valencia CF.
En este contexto de crisis, el sector agroalimentario ha destacado por su solidaridad; por ejemplo, la Asociación de Aguas Minerales de España (Aneabe) ha colaborado con la Cruz Roja para proporcionar agua envasada a los damnificados. Además, la cooperativa Eroski ha comenzado la recaudación de donativos de sus clientes para ayudar a la población de Valencia que ha sufrido las consecuencias del temporal.
Reacciones del sector y consumidores
Después de un llamamiento de supermercados valencianos para evitar el acopio innecesario de productos, Mercadona ha reabierto sus tiendas en Valencia que no han sufrido daños, recordando a los consumidores la importancia de actuar con responsabilidad durante estos momentos críticos.
Con una situación tan adversa, es imprescindible afrontar los desafíos que presenta el sector agrícola ante catástrofes naturales. La gestión efectiva de estos desastres y la solidaridad entre las comunidades pueden marcar la diferencia en la recuperación. La atención prestada a los agrícolas y el apoyo comunitario serán vitales para sobrellevar esta difícil etapa, dejando entrever que la cooperación y la resiliencia son fundamentales en tiempos de crisis.
