Andalucía destina ayudas para rescatar cultivos de aguacate dañados por escarabajo

La preocupación por el escarabajo de la ambrosía, que ha estado activo en Andalucía desde 2023, ha llevado a la Junta de Andalucía a tomar medidas decisivas para mitigar su impacto en los cultivos de aguacate. En particular, la región de Granada y Málaga ha sufrido daños significativos, despertando la atención del Gobierno regional.

Indemnizaciones y apoyo a los agricultores

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha confirmado que el Gobierno andaluz está en la fase final de los trámites para publicar una orden que regule las indemnizaciones por la destrucción de cultivos afectados. Estas compensaciones se dirigen a los productores que han tenido que sacrificar sus plantas a causa de la plaga.

Esta normativa no solo establecerá los baremos para el cálculo de los importes, sino que también se ha desarrollado en consenso con Asociafruit y la Interprofesional del Aguacate y el Mango, asegurando así que el apoyo a los afectados sea lo más justo posible.

Medidas fitosanitarias implementadas

Para controlar la situación, la Junta ha llevado a cabo más de 900 actuaciones en las provincias de Granada y Málaga desde el inicio de la plaga, con el objetivo de monitorear y erradicar la presencia del escarabajo. Por ejemplo, ante la sospecha de su presencia en tres árboles ornamentales en Motril, se instalaron 25 trampas en diciembre de 2023.

A pesar de que estas trampas se colocaron a finales de 2023, no fue hasta el verano de 2024 que se confirmaron las primeras capturas del escarabajo. Esto demostró la urgencia de una respuesta coordinada que incluyó la activación de un operativo con jornadas técnicas junto al Ayuntamiento de Motril.

Coordinación con organismos pertinentes

Desde que se declaró oficialmente la plaga en diciembre de 2024, la Junta ha trabajado en estrecha colaboración con el Ministerio de Agricultura. Este ente gubernamental autorizó el uso excepcional de lambda cihalotrín, una sustancia activa destinada a erradicar al insecto y proteger los cultivos saludables.

Por otro lado, el compromiso del Gobierno andaluz también implica un constante monitoreo de las zonas afectadas. Esto se lleva a cabo mediante la instalación de nuevas trampas en diciembre y enero en diferentes localidades de Granada, Málaga y Huelva.

Responsabilidades de los agricultores

Aparte de las medidas administrativas y sanitarias que adopta la Junta, los titulares de explotaciones agrícolas también tienen un papel crucial en el control de esta plaga. Entre las acciones obligatorias, se encuentra la toma de muestras exhaustivas para identificar la presencia del escarabajo de la ambrosía.

Además, se les exige la realización de tratamientos fitosanitarios con productos autorizados, la poda de árboles o arbustos afectados y la destrucción inmediata de restos vegetales de los mismos para evitar la propagación del insecto. Estas acciones no solo son necesarias, sino que requieren una rápida implementación para proteger lo que queda de las explotaciones perjudicadas.

La situación del aguacate en Andalucía plantea desafíos significativos que, al mismo tiempo, nos recuerdan la importancia de la colaboración entre los agricultores y las instituciones. En un contexto de creciente preocupación por la sanidad vegetal, la agilidad en la respuesta a las emergencias fitosanitarias se torna esencial para salvaguardar la producción agrícola y el sustento de muchas familias en la región. A medida que avanzamos, será interesante observar cómo evoluciona la gestión de esta crisis y qué lecciones se pueden aprender para futuras plagas que amenacen nuestras cosechas.

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