La quinta edición del salón del vino Barcelona Wine Week (BWW) se celebrará del 3 al 5 de febrero en el recinto Montjuïc de la Fira de Barcelona. Este año, el evento promete ser el más ambicioso hasta la fecha, con una proyección de 24.000 visitantes, un incremento del 14,3 % en comparación con 2024, de los cuales se espera que el 20 % sea de origen internacional.
Más espacio y participación destacada
Por primera vez, el salón ocupará dos pabellones, después de completar su espacio expositivo en un “tiempo récord”. Esta expansión permitirá dar cabida a más de 1.100 bodegas, lo que supone un 16 % más que el año anterior. Así, el evento se moderniza y amplía su alcance, ya que se espera que la BWW crezca un 31 % en extensión, alcanzando cerca de 10.000 metros cuadrados, lo que representa un asombroso 80 % más que la primera edición en 2020.
Además, la diversidad será un atractivo, ya que más de 75 Denominaciones de Origen y otros sellos de calidad de toda España, provenientes de 16 comunidades autónomas, estarán presentes en el evento.
Programación enfocada en la internacionalización
La internacionalización es uno de los principales objetivos de este salón. Gracias al apoyo de ICEX, se ha fortalecido el programa "Hosted buyers", orientado a atraer a grandes importadores y distribuidores de vino de nivel mundial. Esto garantizará la asistencia de más de 700 compradores internacionales de mercados estratégicos como Estados Unidos, Canadá, China, México, Japón, Brasil y Colombia.
Además, BWW también invitará a un millar de compradores nacionales que procederán de la gran distribución, el comercio especializado y el canal Horeca. Se han programado 13.000 reuniones de negocio, reflejando el compromiso del salón con las oportunidades comerciales.
Tendencias en el consumo y ponencias destacadas
Un aspecto vital de la BWW será analizar las últimas tendencias de consumo y los retos que enfrenta el sector. Contará con un programa de catas y ponencias donde participarán alrededor de un centenar de expertos. En particular, se quiere resaltar la revalorización de los vinos de cepas viejas, con catas dirigidas por reconocidos especialistas, como el Master of Wine Tim Atkin, así como bodegueros renombrados.
Se explorarán también catas conmemorativas, como la que celebrará el centenario de la D.O.Ca Rioja, y se discutirán temas cruciales, desde el auge de los vinos blancos hasta la adaptación de la industria al cambio climático.
Perspectivas del sector vinícola español
Para Javier Pagés, presidente de la BWW y de la D.O. Cava, el sector vinícola español es “una pasada” por su diversidad, destacando la necesidad de avanzar hacia una mayor internacionalización. La feria se presenta como un punto de unión donde se espera que todos los participantes obtengan un buen retorno de su inversión.
Céline Pérez, directora del salón, enfatiza que la historia de BWW es una "historia de éxito" que inspira a seguir trabajando por el posicionamiento de los vinos españoles en los mercados internacionales. La innovación y las estrategias adecuadas han permitido a la feria convertirse en un lugar de referencia en el mercado vinícola global.
El director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, José Miguel Herrero, subrayó la importancia de esta feria para consolidar la presencia de los vinos españoles en el resto del mundo, considerando a España un referente internacional en términos de producción y exportación.
A pesar de ciertos desafíos, como la ligera reducción del volumen exportado en los últimos años, el espíritu de búsqueda de nuevos mercados y la innovación en la oferta vinícola se mantienen. Así, la BWW se convierte en un evento indispensable para todos aquellos que se dedican a esta noble actividad. Con una organización cuidadosa y un enfoque claro hacia el futuro, el salón promete ser un escaparate vital para el prestigio del vino español.
