En la campaña de ayudas de la Política Agraria Común (PAC) para 2025, Castilla y León se destaca como la comunidad autónoma con la mayor superficie registrada en el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (Sigpac), alcanzando un total de 9,4 millones de hectáreas, según datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
La superficie total registrada en España
El FEGA ha señalado que el número total de hectáreas registradas en el Sigpac para todo el país asciende a 50.586.577 hectáreas, que son elegibles para recibir las ayudas agrarias europeas en la campaña de 2025. Esta cifra representa un incremento de apenas 458 hectáreas en comparación con el año anterior, lo que sugiere una cierta estabilidad en la superficie agrícola.
De esta vasta extensión, destacan los 12,36 millones de hectáreas dedicadas a tierras de cultivo y 5,56 millones de hectáreas a cultivos permanentes, como viñedos, olivos, frutales, frutos secos y cítricos. Además, encontramos 16,11 millones de hectáreas dedicadas a pastos, 9,13 millones a tierras forestales, 7,39 millones a superficies no agrícolas y 3.122 hectáreas a otros usos variados.
Comparación entre comunidades autónomas
La segunda comunidad en términos de superficie agrícola es Andalucía, con 8,75 millones de hectáreas. Por su parte, Castilla-La Mancha ocupa el tercer lugar con 7,94 millones de hectáreas, seguida por Aragón (4,77 millones), Extremadura (4,16 millones) y Cataluña (3,21 millones). Otras comunidades como Galicia, Comunidad Valenciana y Murcia también se encuentran en la lista, aunque con superficies más reducidas.
En el extremo opuesto, Madrid, Canarias, País Vasco y otras comunidades tienen superficies inferiores al millón de hectáreas, lo que pone de manifiesto la diversidad en la distribución de la actividad agrícola en España.
Aumento en el número de recintos agrícolas
Un aspecto interesante a destacar es que el número de recintos registrados en el Sigpac ha experimentado un aumento de 410.542 recintos desde 2024, pasando de 70,42 millones a 70,84 millones en este ciclo. Esta subida no solo refleja un crecimiento en la densidad de parcelas sino también una mayor complejidad en la gestión de las ayudas y recursos agrícolas.
El FEGA destaca que el Sigpac es «la única base de referencia para la identificación de parcelas agrícolas en el marco de la PAC», asegurando así que los datos se mantengan actualizados gracias a revisiones constantes, alegaciones de los agricultores y controles de terreno.
Una mirada al futuro de la agricultura
Este panorama revela tanto oportunidades como desafíos para los agricultores y gestores de tierras. En un contexto donde la estabilidad y la sostenibilidad son cada vez más cruciales, será fundamental observar cómo se adaptan las comunidades agrícolas a las exigencias de la PAC y las fluctuaciones en el mercado global.
A medida que las políticas agrícolas evolucionan, es vital considerar cómo se indexan esas hectáreas a la producción sostenible y a la conservación del medio ambiente. Un enfoque proactivo hacia la gestión de los recursos puede ser la clave para asegurar no solo la viabilidad económica, sino también la salud del ecosistema agrario en su conjunto.
