La transformación digital en la agricultura sigue avanzando significativamente, y el reciente foro Datagri ha sido testigo de las innovaciones más destacadas. Este evento, que tuvo lugar en La Vega Innova en San Fernando de Henares (Madrid), reunió a múltiples empresas y expertos del sector, con una notable presencia de robots y soluciones autónomas para la agricultura.
Presentación del robotractor español
Uno de los protagonistas del evento fue el primer «robotractor» hecho en España, un tractor eléctrico y autónomo que puede arrastrar aperos, remolques y palas sin necesidad de tripulante. Este innovador vehículo es fruto del esfuerzo de la empresa emergente Zetrack E-Farming, que ha desarrollado dos prototipos y que planea lanzar el modelo al mercado en 2025.
El CEO de Zetrack, Carlos Bergera, explicó que el «robotractor» no solo puede ser operado de manera convencional por una persona, sino que también tiene la opción de funcionar de manera autónoma. Esto lo convierte en una herramienta versátil, adecuada para explotaciones tanto familiares pequeñas como grandes fincas, adaptándose a diferentes escenarios agrícolas.
La inversión para adquirir este vehículo se sitúa entre los 60,000 y 100,000 euros por unidad, aunque el representante de la empresa asegura que genera «un retorno de la inversión muy rápido» gracias a los ahorros en mano de obra, combustible y mantenimiento.
La escasez de mano de obra en el sector agrícola
La escasez de mano de obra es un desafío creciente para la agricultura en Europa. Alberto Alessandrini, director de Agrointelli para España y Portugal, enfatizó esta problemática en su intervención durante Datagri. Su empresa presentó «Robotti», un portaherramientas autónomo que promete transformar la manera en que se gestionan las labores agrícolas.
«Estamos sufriendo la falta de mano de obra de campo en Europa», apuntó Alessandrini. En lugar de depender de tractoristas, cada vez más difíciles de encontrar, la tendencia es contratar a ingenieros o técnicos capacitados para manejar estos vehículos avanzados. De esta manera, se optimiza la operación agrícola a través de la automatización y la tecnología.
Robotti permite la incorporación de múltiples tipos de aperos, y un solo operador puede gestionar varios de estos equipos simultáneamente, lo que resulta en una mayor eficiencia y precisión en el trabajo agrícola.
Innovaciones tecnológicas en el agro
Además del robotractor de Zetrack y de Robotti, el evento Datagri contó con la presentación de un robot cuadrúpedo similar a un perro, desarrollado por Boston Dynamics. Esta unidad, gestionada por la Universidad de Córdoba (UCO), es parte de un grupo de investigación pionero en Europa que se centra en la transformación digital de la cadena agroalimentaria.
Equipado con tecnologías avanzadas, el robot se encargará de capturar datos mediante la técnica de teledetección Lidar, facilitando la obtención de información tridimensional del área agrícola. Esto permitirá a los productores tomar decisiones informadas sobre el manejo de cultivos basándose en datos precisos sobre su estructura, vigor y estado hídrico.
La implementación de la inteligencia artificial en conjunto con los datos obtenidos de Lidar promete revolucionar la forma en que los agricultores manejan sus tierras, ofreciendo un acceso sin precedentes a información que puede influir en la producción y sostenibilidad agrícola.
Mirando hacia el futuro de la agricultura
La combinación de tecnología autónoma, telemetría avanzada y el auge de herramientas innovadoras, como el «robotractor» y Robotti, demuestran un futuro en el que la agricultura contará con recursos más eficientes y menos dependientes de la mano de obra tradicional. Estos desarrollos no solo abordan un problema inmediato de falta de trabajadores en el campo, sino que también apuntan a una agricultura más sostenible y capaz de satisfacer la creciente demanda global de alimentos.
El progreso en este campo sugiere que las oportunidades para mejorar la producción agrícola son vastas y continúan expandiéndose. Así, las innovaciones tecnológicas no solo son una solución a los retos actuales, sino que también pueden ser la clave para un futuro agrícola más resiliente y eficiente. ¿Estamos listos para abrazar este cambio? Es una cuestión que podría definir el futuro del sector agroalimentario.
