El Gobierno murciano ha pedido a la Unión Europea que no vuelva a recortar en 2026 los días de faena de la flota de arrastre del Mediterráneo. La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, trasladó esta posición tras reunirse en Madrid con representantes de la Confederación Española de Pesca (Cepesca), con quienes analizó la situación del sector.
La Comunidad y Cepesca coinciden en que la flota no soporta más restricciones y reclaman aliviar parte de las medidas vigentes después de que las empresas hayan adaptado sus buques a las exigencias comunitarias durante los últimos años.
Rubira defendió que cualquier decisión que se adopte tenga en cuenta la viabilidad económica de la actividad. «Tras seis años de reducciones de cuotas y días de trabajo, los caladeros no están en el mismo punto y el sector necesita certidumbre», resumió.
Flexibilizar el esfuerzo pesquero
La consejera subrayó el esfuerzo inversor realizado por la flota de arrastre de la Región de Murcia para ajustarse a la normativa europea y poder mantener su plan de actividad. El objetivo es conservar los 130 días de trabajo anuales sin más recortes, una cifra que el sector considera el mínimo para sostener la rentabilidad.
«Es el momento de reconocer el sacrificio del Mediterráneo y flexibilizar las medidas que afectan a sus buques«, trasladó Rubira tras el encuentro. Tanto el Ejecutivo regional como Cepesca insisten en que no hay margen para nuevos esfuerzos sin comprometer la continuidad de las explotaciones.
Estudios actualizados de caladeros
El Ejecutivo autonómico reclama que se presenten en Bruselas datos recientes sobre el estado de los caladeros. Murcia pide informes actualizados para que se reflejen los resultados de los ajustes aplicados por la flota y se calibren con rigor las decisiones para 2026.
Rubira recordó que el ministro se comprometió en enero con las comunidades del Mediterráneo a elevar esos informes a la Comisión Europea. «Esperamos que cumpla y se reconozca la mejora observada en los últimos años», señaló.
Reglas para el Mediterráneo
La consejera defendió que la Política Común de Pesca sitúe al pescador en el centro y reclamó un enfoque específico para este mar. Murcia aboga por una política pesquera propia para el Mediterráneo que tenga en cuenta no solo los criterios biológicos, sino también los sociales, económicos y geopolíticos.
En paralelo, el Gobierno regional pidió un terreno de juego equilibrado frente al producto importado. «No es razonable que nuestros barcos asuman tallas mínimas y paros temporales mientras entra pescado de terceros países sin las mismas reglas», afirmó Rubira, en alusión a la competencia de flotas extracomunitarias.
La Consejería subrayó, además, la necesidad de que las políticas comunitarias contemplen la labor de las lonjas y el valor de la pesca tradicional. También llamó a consolidar la acuicultura como vector de futuro dentro de la cadena de suministro, con capacidad para aportar estabilidad, trazabilidad y oferta continuada.
Murcia quiere que el ajuste de los últimos seis años se traduzca en una gestión más equilibrada en 2026, con decisiones basadas en datos y compatibles con la continuidad económica del sector.
