La situación de comercialización de ciertos productos hortícolas en Andalucía ha generado preocupación en la organización Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Andalucía (Hortyfruta). En particular, el calabacín, la berenjena y el tomate liso se encuentran en un contexto marcado por la inestabilidad.
Hortyfruta ha activado una ‘alerta amarilla’, según su manual de gestión de crisis, tras evaluar los mercados de estos productos. De hecho, se ha detectado un exceso de oferta en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que ha llevado al tomate liso a salir de una peligrosa ‘alerta roja’ que podría afectar a su comercialización.
Comportamiento de los mercados hortícolas
La interprofesional ha constatado un descenso en la demanda del calabacín durante las últimas semanas. Este descenso se ve agravado por la fuerte presencia de producto importado, especialmente de tomate proveniente de Marruecos, así como de los Países Bajos, Bélgica y Polonia. Esta situación ha llevado a Hortyfruta a establecer una vigilancia activa sobre el comportamiento de estos productos en el mercado.
Si las condiciones actuales persisten, Hortyfruta considera que será necesario activar la extensión de norma que exige la retirada de las segundas categorías de estos productos. Este proceso afectaría directamente a todos los operadores, productores y comercializadores de Andalucía, limitando la oferta en los mercados a categorías extra y primera.
Impacto de la normativa en el sector agrícola
La retirada de las segundas categorías, de implementarse, podría tener un efecto significativo en la cadena de suministro de frutas y hortalizas. La medida busca garantizar que los productos que lleguen al consumidor mantengan altos estándares de calidad. En un contexto donde la competencia internacional es cada vez más fuerte, esta normativa se presenta como una herramienta para proteger la imagen del sector.
Las acciones de Hortyfruta se enmarcan en un esfuerzo continuo por asegurar la estabilidad del mercado y la protección de los productores locales ante fluctuaciones que pueden comprometer su viabilidad. La interprofesional seguirá evaluando la situación en el mercado para determinar los pasos a seguir en función de la evolución de la demanda y la oferta.
