La clave del éxito en el campo: cómo las cooperativas agrarias impulsan el relevo generacional

El sector agrario enfrenta un gran reto: el relevo generacional. Actualmente, se estima que el 41% de los agricultores y ganaderos supera los 65 años y solo un 8,8% son menores de 40 años. Según las proyecciones, para 2030, dos de cada tres agricultores habrán alcanzado la jubilación. Este escenario ha llevado a los responsables de varias cooperativas agrarias a unirse en la búsqueda de soluciones para atraer a las nuevas generaciones hacia el sector.

Iniciativas para fomentar el relevo generacional

Frente a este panorama, el presidente del grupo de trabajo de jóvenes de Cooperativas Agroalimentarias, Óscar de Íscar, ha presentado un Catálogo de buenas prácticas para el fomento del relevo generacional y la movilización de tierras. Este recurso incluye casos de éxito y un protocolo de ideas que se han discutido en una mesa redonda durante el IX Congreso de Cooperativas Agroalimentarias, llevado a cabo en Palma.

Las cooperativas han identificado diversas estrategias para atraer a los jóvenes. Entre ellas, destacan la mejora de la comunicación sobre el funcionamiento de las cooperativas, el acompañamiento técnico y formación para interesados, así como la mediación en la búsqueda de fincas y la implementación de fórmulas como las explotaciones comunitarias de la tierra.

Ejemplos de éxito en la atracción de jóvenes

Cooperativas como Coprado, que cuenta con una escuela de pastores, están mostrando un camino claro al introducir a los jóvenes en la ganadería y enseñarles a ser empresarios. Otro ejemplo es Covap en Andalucía, que trabaja para descubrir y formar a jóvenes talentos en técnicas agroalimentarias a través de un campus.

También se presenta el caso de CANSO en la Comunidad Valenciana, donde el director general, Pedro Sánchez, ha subrayado la importancia de acompañar a los jóvenes para mejorar las estructuras agrícolas y optimizar los procesos de cultivo. La cooperativa ha implementado un proyecto de explotación en común que involucra a 25 socios jóvenes en la gestión de una finca de 25 hectáreas, cultivando productos como sandía y brócoli. Este modelo busca ser más rentable y atractivo para los jóvenes que quieren entrar en el sector.

Desafíos del sector y la importancia de la colaboración

Los testimonios de distintos directores de cooperativas reflejan una preocupación común: el creciente valor inmobiliario de los terrenos y la competencia desleal que enfrenta el sector ante un contexto económico cada vez más orientado al turismo. Aldo Castelli, director general de Camp Mallorquí, ha destacado la necesidad de invertir en la captación de propiedades con garantías que ofrezcan una renta atractiva a los agricultores.

Asimismo, se hace un llamado a trabajar en la imagen de marca de las cooperativas, considerándolas como la solución para alcanzar un nivel de vida aceptable. Castelli enfatiza que es fundamental comunicar el oficio de agricultor como una opción viable y atractiva de vida, más allá de un simple trabajo.

La responsabilidad de hacer atractivo el sector

Los responsables del sector tienen la responsabilidad de recuperar socialmente la importancia del sector agroalimentario, haciendo énfasis en que la agricultura puede ser un camino de vida enriquecedor. A medida que se enfrentan a un futuro de cambios inminentes, resulta esencial que las cooperativas adaptan sus estrategias para incorporar a un nuevo grupo de agricultores.

Con estos esfuerzos, el sector puede no solo atraer a más jóvenes, sino también innovar y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo puede el sector agroalimentario transformarse y atraer a las nuevas generaciones en un mundo en constante evolución?

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