El delicado baile comercial entre la Unión Europea y China se empieza a tornar cruento en el escenario global. En el foco de esta disputa se encuentran los productos lácteos europeos y los vehículos eléctricos chinos, envueltos en un embrollo de levying aranceles e investigaciones. Este lunes, la Comisión Europea ha elevado el caso a la Organización Mundial del Comercio (OMC), alegando que la investigación que China ha comenzado contra la importación de productos lácteos de la UE es fruto de «acusaciones cuestionables y pruebas insuficientes».
Este movimiento surge como respuesta ante la negativa de acuerdo con China sobre los aranceles provisionalmente impuestos en la importación de vehículos eléctricos. El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Comercio, Valdis Dombrovskis, fue el encargado de mantener la cita en Bruselas con el ministro de Comercio de China, Wang Wentao, que resultó en un estancamiento sin acuerdo.
El análisis de China, iniciado en agosto, pone bajo el microscopio a aquellos productos lácteos de la UE que tengan un porcentaje de grasa superior al 10%, con el objetivo de discernir si han recibido subvenciones, y también a ciertos tipos de queso. La postura europea, que alega «pruebas insuficientes», supone el pistoletazo de salida del procedimiento de resolución de disputas de la OMC. Si el impase se mantiene, la UE podría solicitar a la OMC que establezca un panel para investigar el asunto y echar luz sobre el embrollo.
Mientras tanto, los países que resultan más afectados por estas turbulencias comerciales son Francia e Italia, según informes de la Administración General de Aduanas de China. Francia lidera las exportaciones europeas de lácteos a China, seguida por Italia, mientras que Dinamarca, los Países Bajos y España se posicionan después.
Es destacable reseñar que este litigio comercial con la OMC no tiene ninguna repercusión en la investigación correlativa que China ha comenzado contra la importación de carne de cerdo de la UE, que afecta particularmente a España. En este tablero global, la danza de aranceles e investigaciones sigue su curso, y la partida está lejos de terminar.
