Cientos de pescadores de todas las autonomías mediterráneas se han manifestado en Madrid, frente a la sede de la Comisión Europea (CE), para expresar su descontento ante la propuesta que reduciría en un 80 % los días de pesca para los arrastreros en el Mediterráneo. Según los organizadores, unos 2.000 pescadores se dieron cita, mientras que la Delegación del Gobierno comunicó una cifra de 800 participantes. Este acto de protesta marca el inicio de dos días de paros en los puertos de la costa, en un escenario que se torna cada vez más tenso para el sector.
Cifras alarmantes para el sector pesquero
La propuesta de la CE es alarmante, ya que busca recortar los días de faena para los arrastreros españoles de 130 actuales a solo 27 o 28 en 2025. Este recorte impactaría directamente a 556 barcos de arrastre y cerca de 3.000 empleos a bordo, lo que representa un 10 % de la flota pesquera española. Además, se perderían aproximadamente 17.000 puestos de trabajo indirectos, lo que pone en riesgo la estabilidad económica de muchas familias dependientes de esta industria.
En la manifestación, los pescadores expresaron su situación a través de lemas como «¡Queremos pescar!» en diferentes idiomas, resaltando la gravedad de su situación: «¿Te imaginas mantener a tu familia si trabajas solo 27 días al año?». De esta manera, los manifestantes buscaron visibilizar el impacto que esta decisión tendría en su sustento diario.
Un sector en crisis
La presidenta de la Asociación de Empresarios de la Pesca de Almería, María Ángeles Cayela, lamentó que los pescadores han enfrentado «cinco años de reducción de días de pesca y de ingresos». Esta disminución ha ocasionado un impacto negativo en el negocio, complicando aún más la sostenibilidad de una actividad que depende en gran parte del arrastre.
El presidente de la Federación Murciana de Cofradías de Pescadores, Bartolomé Navarro, también se pronunció sobre la crítica situación, recordando que en 2019, las embarcaciones faenaban en promedio 232 días al año, mientras que hoy ese número ha caído hasta los 140. La propuesta de la CE representa una amenaza real no solo para el empleo, sino también para la seguridad alimentaria a la que muchos están acostumbrados.
Una decisión en el aire
La protesta se lleva a cabo en un momento crucial, ya que coincide con el Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea que se celebra en Bruselas, donde se negocian las posibilidades de capturas para 2025. Esto eleva la tensión entre los pescadores y la CE, cuya propuesta ha generado desesperación en el sector.
Los pescadores esperan que las autoridades escuchen sus reclamos y detengan lo que consideran un «intento de paralizar a la flota». En este sentido, el patrón mayor de la cofradía de Denia, Juan Antonio Sepulcre, exigió un debate serio con interlocutores del sector pesquero, evitando informes desactualizados que no reflejan la realidad actual de la pesca en el Mediterráneo.
El apoyo de la comunidad pescadora
Además de los pescadores, la manifestación atrajo a representantes del comercio mayorista, la distribución y pescaderías, generando un frente común en defensa de la actividad pesquera. Los marineros hicieron sentir sus voces con bocinas y humo rojo, buscando atención a su causa en medio de una situación que podría llevar a la desaparición de un arte vital para los puertos del Mediterráneo.
El portavoz de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, José Manuel Juárez, advirtió que la reducción en los días de pesca implicaría «la desaparición del sector y la muerte segura de muchas familias» que dependen de esta actividad para subsistir.
La situación planteada por la CE no solo pone en riesgo el empleo de miles de personas, sino que también podría cambiar la dinámica de la pesca en el Mediterráneo de manera irrevocable. A medida que se desarrollan los eventos en Bruselas y la presión de los pescadores continúa, queda la incertidumbre sobre cuál será el futuro de este sector vital para la economía y cultura mediterránea. La manifestación es un eco de la crisis que se vive en las costas, y el debate está lejos de concluir.








